Un calor extremo sorprendió tempranamente a varias ciudades europeas en las últimas semanas. Las altas temperaturas serán determinante en el desempeño de los jugadores en el Mundial de Fútbol que inicia esta semana en el norte del continente americano. En el medio, dos fechas ambientales -el Día de Acción ante el Calor el 2 de junio y el Día Mundial del Ambiente el 5 de junio- convergieron en una iniciativa que busca llevar una respuesta planificada al calor extremo allí donde los cambios pueden tener mayor impacto positivo: las ciudades.
Bajo el nombre “50 Ciudades a 50°C” o 50@50, la iniciativa busca reunir a urbes de distintos lugares del mundo con un objetivo común: prepararse más y mejor ante el calor extremo intensificado por el cambio climático, que impacta en la producción, la infraestructura y la salud humana.
“50@50 ayuda a los líderes locales a actuar con mayor rapidez al compartir soluciones prácticas que protegen a las personas, reducen la desigualdad y fortalecen la resiliencia urbana”, dijo Inger Andersen, directora ejecutiva del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), agencia que, junto con la alcaldía de París, impulsa la propuesta.
En qué consiste la iniciativa 50@50
Es una propuesta que reúne a 50 ciudades de distintas partes del mundo para que fortalezcan sus políticas de preparación ante el calor extremo. Algunas de las ciudades participantes ya están sufriendo temperaturas de 50°C, otras estiman que deberán enfrentarlo en un futuro próximo.
¿Qué tipos de acciones incluyen las políticas de preparación y adaptación al calor extremo? Son variadas, múltiples, y su eficacia depende de las condiciones, posibilidades y necesidades de cada urbe.
Algunas de las prácticas más comunes que se promueven son la instalación de fuentes de agua, la expansión de áreas verdes (como parques, plazas o corredores), el aumento de áreas con sombra.
50@50 surge como parte del proyecto “Mutirão contra el calor extremo” que se lanzó en la reciente Conferencia de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP30) para acelerar la acción local frente al calor extremo.
El objetivo de la propuesta iniciada el Día Mundial del Ambiente es que las ciudades participantes compartan sus prácticas de abordaje ante el calor extremo, y analicen las oportunidades y los desafíos que representan en cada caso. Aquellas prácticas que vienen dando respuestas positivas pueden resultar útiles a otras urbes para que las consideren, imiten y adapten a sus contextos.
De entre las distintas ciudades, París es la que se destaca como modelo a seguir.

Por qué París es un ejemplo de referencia
En octubre de 2023 la alcaldía de París realizó lo que denominó “un ejercicio de crisis” en los distritos 13 (Gobelins) y 19 (Danube). “París a 50°C” fue una simulación en tamaño real de cómo sería la ciudad con temperaturas de 50°C y un trabajo de análisis sobre qué acciones presentes funcionarían y cuáles habría que mejorar, construir, implementar.
Residentes, estudiantes de escuelas primarias y secundarias, organizaciones de sociedad civil, y actores clave como la policía local participaron activamente en él para tomar conciencia sobre el impacto del calor extremo y contribuir a la evaluación colectiva de cómo mejorar la preparación para hacerle frente. El ejercicio requirió más de un año de preparación y tres meses retroalimentación.
La experiencia dejó varios aprendizajes en las mejoras que las políticas de gestión de crisis de la ciudad francesa necesitaba implementar, especialmente en el apoyo que deben dar a las personas en situación de vulnerabilidad que, por falta de infraestructura necesaria y/o precondiciones de salud, están aún más expuestas al calor.
Los resultados del ejercicio fueron un valioso aporte a la construcción de la Estrategia de Resiliencia de París y su Plan de Acción Climática 2024-2030. Por eso hoy es una ciudad de referencia en la iniciativa 50@50 para que otras urbes imiten el camino de adaptarse más y mejor.
“El calor extremo se está convirtiendo en un desafío crucial para las ciudades de todo el mundo”, dijo el alcalde de París, Emmanuel Grégoire, y subrayó: “Partiendo del propio ejercicio de simulación a 50C realizado en parís, la iniciativa 50@50 refleja una firme convicción: las ciudades deben actuar conjuntamente para anticiparse al calor extremo y proteger a sus residentes”.
Cuáles son algunas de las ciudades del continente americano involucradas
Al 1 de junio pasado, fueron 54 las ciudades y gobiernos locales que se sumaron a la iniciativa 50@50.
Barranquilla (Colombia) y Fortaleza (Brasil) implementarán acciones de compromiso alto centrado en la preparación y la planificación. Por ejemplo, a través de la expansión de los espacios verdes en el caso de la ciudad colombiana, y la implementación de un protocolo de calor y un observatorio de riesgo climático, en el caso de la ciudad colombiana.
Belo Horizonte y Florianópolis (Brasil), Buenos Aires y Mendoza (Argentina), Santiago de Cali (Colombia), Santiago (Chile) son algunas de las ciudades latinoamericanas que trabajarán en lo que se clasifica como un nivel medio de compromiso. ¿Qué quiere decir? Que las acciones estarán enfocadas en promover la participación pública a través de, por ejemplo, guías sobre cómo implementar las actividades de forma efectiva.
Otras ciudades del continente americano, como Rio de Janeiro, tendrán un nivel más “liviano” de compromiso centrado en generar conciencia y comunicar. Ello incluye la realización de materiales de comunicación para que la ciudadanía se informe sobre cómo responder mejor al calor y qué políticas de adaptación les ofrece su ciudad.
Cómo continúa la propuesta
La iniciativa comenzó el viernes 5 de junio con motivo del Día Mundial del Ambiente, pero su desarrollo no se limita a esa fecha. Cada ciudad continuará el trabajo según el compromiso asumido y en las fechas y tiempos que considere más oportuno.
Algunas ciudades participantes seguirán los pasos de París y llevarán a cabo sus propias pruebas de estrés por calor extremo. Ello les permitirá tener un diagnóstico certero para mejorar sus políticas de adaptación.
Más allá de la iniciativa 50@50, cualquier ciudad interesada en realizar el ejercicio de simulación de calor extremo puede hacerlo. La alcaldía de París elaboró un manual práctico -en Inglés- para que otras urbes se preparen más y mejor a un posible escenario de temperaturas de 50°C.

