Lee Zeldin, administrador de la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos (EPA), anunció 31 medidas que planea implementar para debilitar o derogar un conjunto de normas y resoluciones sobre aire, agua, aguas residuales y sustancias químicas.
Entre los ajustes también se incluye la eliminación de la Oficina de Justicia Ambiental y Derechos Civiles Externo; y el retiro de la agencia federal dedicada al objetivo de reducir las emisiones de dióxido de carbono y metano, contaminantes que contribuyen al calentamiento global.
Otro aspecto complejo de asimilar son las posibles derogaciones en puerta sobre las regulaciones del mercurio, neurotoxina proveniente de las plantas de energía; así como los niveles de contaminación del aire provocados por el hollín expulsado por las fábricas hacia la atmósfera.
De manera sarcástica, el abogado y político conservador emitió una declaración que pone en riesgo la lucha en contra del calentamiento global.
“Es el día de mayor desregulación que nuestra nación ha visto. Estamos clavándole una daga en el corazón a la religión del cambio climático para reducir el costo de vida de las familias estadounidenses, impulsar la energía estadounidense, recuperar empleos en la industria automotriz y mucho más. Junto con el presidente Trump, estamos cumpliendo nuestras promesas de impulsar la energía estadounidense, reducir los costos para los estadounidenses, revitalizar la industria automotriz estadounidense y trabajar en conjunto con nuestros socios estatales para avanzar en nuestra misión compartida”, escribió Zeldin.
La EPA advirtió que cerraría las oficinas dedicadas a combatir la contaminación en comunidades marginadas y minoritarias en todo el país, como son la Oficina de Investigación y Desarrollo y la oficina de investigación científica.
Asimismo, se filtró información sobre el posible despido de entre 770 y 1,155 científicos que trabajan en la agencia federal.
Al respecto, Jackie Wong, vicepresidenta sénior de clima y energía del Consejo de Defensa de los Recursos Naturales, escribió una declaración en la que denuncia que está ocurriendo un desmantelamiento de la EPA.
“Rompiendo la confianza del pueblo estadounidense y quebrantando 50 años de leyes del país, la Agencia de Protección Ambiental abandonó la protección de la salud humana y el medio ambiente. Derogar o debilitar estas importantes salvaguardas sobre la contaminación proveniente de automóviles, centrales eléctricas y productores de petróleo significa facturas de energía más altas, más asma y ataques cardíacos; más toxinas en el agua potable y condiciones climáticas más extremas”, enfatizó Wong.

