El anuncio de la gobernadora de New York, Kathy Hochul, de construir una planta nuclear avanzada en el norte del estado ha generado una fuerte reacción por parte de grupos ambientalistas, que denuncian que este plan representa una desviación peligrosa de los objetivos climáticos estatales.
La nueva central nuclear, a ser desarrollada por la Autoridad de Energía de Nueva York (NYPA), sería la primera en construirse en el estado en más de una generación. El objetivo, según las autoridades, es generar energía limpia, confiable y sin emisiones para atender la creciente demanda eléctrica provocada por la electrificación de la economía y el cierre de plantas de combustibles fósiles.
“La apuesta nuclear de la gobernadora Hochul es una desviación imprudente de la energía limpia y asequible que los neoyorquinos realmente necesitan”, declaró Alex Beauchamp, director regional de Food & Water Watch. “La energía nuclear es sucia, peligrosa y extremadamente cara, y este proyecto dejará a los neoyorquinos pagando la factura”.
Beauchamp enfatizó que esta medida arrastra a Nueva York aun más a una estrategia fallida de costosos retrasos, ignorando al mismo tiempo soluciones climáticas reales que ya están listas para construirse.
“La energía nuclear sigue siendo una de las formas de energía más caras y lentas de construir, con proyectos recientes en todo el país plagados de retrasos de décadas y enormes sobrecostos. En lugar de invertir recursos públicos en el arriesgado desarrollo nuclear, la administración Hochul debería acelerar la transición de Nueva York hacia energías renovables asequibles y generadoras de empleo”, sugirió el directivo.
La Coalición de Energía Pública de Nueva York, que se ha centrado en lograr que la Autoridad de Energía Pública de Nueva York (NYPA) construya 15 gigavatios de energía renovable, afirmó que la construcción de una instalación nuclear solo sirve para distraer la atención de la generación eólica y solar.
“La decisión de Hochul de intervenir basándose en las promesas de Donald Trump demuestra su poca seriedad con respecto a las facturas de energía de los neoyorquinos y el futuro climático”, declaró la coalición en un comunicado, haciendo referencia a la promesa del presidente de optimizar los proyectos de energía nuclear.
Hochul ha defendido que un enfoque tecnológico diversificado es esencial para garantizar la seguridad energética.
“A medida que el estado de Nueva York electrifica su economía, desactiva la generación de energía a partir de combustibles fósiles y continúa atrayendo a grandes fabricantes que generan empleos bien remunerados, debemos adoptar una política energética de abundancia centrada en la independencia energética y la seguridad de la cadena de suministro para garantizar que Nueva York controle su futuro energético”, dijo la gobernadora.
Detalló a mediados de junio que, como resultado del crecimiento económico y el cierre de centrales eléctricas de combustibles fósiles, Nueva York necesita nuevos recursos de electricidad limpia para satisfacer la creciente demanda de energía proveniente del desarrollo industrial, la electrificación de edificios y los vehículos eléctricos.
Pros y contras de plantas nucleares
La ONG Green America informó que, ante la creciente necesidad de inteligencia artificial, importantes empresas tecnológicas como Microsoft, Google y Amazon están considerando la energía nuclear para generar energía baja en carbono.
“Sin embargo, la energía nuclear no es una solución climática. Si bien puede producir energía con bajas emisiones de carbono, esta energía aún conlleva un gran riesgo”, advirtió en su website.
Entre los contras, mencionó los siguientes:
- Impactos en las comunidades y ecosistemas locales: Los costos iniciales de capital, combustible y mantenimiento son mucho mayores para las plantas nucleares que para las eólicas y solares, y los proyectos nucleares tienden a sufrir sobrecostos y retrasos en la construcción. También estudios muestran un mayor riesgo para quienes residen cerca de una central nuclear, especialmente para cánceres infantiles como la leucemia.
- Costo: los costos iniciales de capital, combustible y mantenimiento son mucho mayores para las plantas nucleares que para las eólicas y solares, y los proyectos nucleares tienden a sufrir sobrecostos y retrasos en la construcción.
- Seguridad nacional: las centrales nucleares son un objetivo potencial de operaciones terroristas. Un ataque podría causar grandes explosiones, poniendo en riesgo centros de población, además de expulsar material radiactivo peligroso a la atmósfera y la región circundante.
- Residuos nucleares: los residuos generados por los reactores nucleares permanecen radiactivos durante cientos de miles de años y deben almacenarse durante un millón de años. Actualmente, no existen soluciones de almacenamiento a largo plazo para los residuos radiactivos, y la mayoría se almacena en instalaciones temporales sobre la superficie.
Según Earth.org estos son los pros:
- Sin emisiones de gases de efecto invernadero: la energía nuclear es limpia y proporciona energía libre de contaminación y sin emisiones de gases de efecto invernadero. Contrariamente a lo que muchos creen, las torres de refrigeración de las centrales nucleares solo emiten vapor de agua y, por lo tanto, no liberan ningún contaminante ni sustancia radiactiva a la atmósfera.
- Reciclaje: hasta el 90% de los residuos nucleares generados por la producción de energía nuclear se pueden reciclar. De hecho, el combustible utilizado en un reactor, generalmente uranio, se puede tratar y transferir a otro reactor, ya que solo se extrae una pequeña cantidad de energía de su combustible en el proceso de fisión.
- Menos mantenimiento: las plantas requieren menos mantenimiento, pueden operar hasta dos años antes de recargar combustible y pueden producir la máxima potencia durante más del 93% del año, lo que las hace tres veces más fiables que las plantas eólicas y solares.
Contenido especial de Huella Zero, publicado inicialmente en El Diario.

