Uno de los compromisos asumidos por el gobierno estadounidense como parte de la Agenda 2030 consiste en implementar políticas que contribuyan a frenar la velocidad del cambio climático y sus efectos nocivos para la humanidad. Esto podría lograrse al dejar de utilizar los vehículos en la medida de lo posible, como se demostró en 2020 cuando, debido a la pandemia de COVID-19, la mayoría de las empresas optaron por mandar a sus empleados a trabajar desde sus hogares.
De acuerdo con un estudio realizado por la publicación Earth System Science Data (ESSD), la reducción temporal de los desplazamientos en vehículos de combustión interna disminuyó las emisiones globales de carbono hasta en un 7% durante 2020. Sin embargo, estas volvieron a dispararse conforme se reanudaron las actividades de manera gradual.
No obstante, una de las cosas positivas que se produjeron, al menos para los estadounidenses, es que, según una encuesta desarrollada por WFH Research, el 28% ahora labora en un esquema híbrido que solo implica presentarse a sus centros de trabajo algunos días, mientras que el 13% continúa trabajando de tiempo completo de manera remota.
Todo esto contribuye a frenar la producción de dióxido de carbono emitido durante los viajes diarios en automóvil o autobús con destino a los centros de trabajo y de vuelta a casa, pues están considerados en las llamadas emisiones de “Alcance 3” de una empresa.
Menos tráfico, menor generación de contaminantes
Los datos de un estudio llevado a cabo por la revista Nature Cities, entre abril de 2020 y octubre de 2022, revelaron que si las empresas estadounidenses mandaran al 10% de sus empleados a trabajar desde sus casas por tiempo completo, se reducirían las emisiones de carbono en 192 millones de toneladas métricas al año.
A estos datos también se suman los de otro estudio realizado por la revista científica Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), donde se menciona que el teletrabajo podría reducir hasta en un 54% la huella de carbono de una persona.
La publicación señala que trabajar desde casa dos o cuatro días a la semana disminuiría las emisiones entre un 11 y un 29% en comparación con el trabajo presencial a tiempo completo.
Lo complicado de asimilar es que incluso las grandes compañías tecnológicas como Google, Meta y Amazon, cuyas actividades prácticamente pueden realizarse desde cualquier sitio con acceso a internet, se niegan a seguir permitiendo a sus empleados trabajar desde sus casas.
Y quizá otra de las razones detrás de esta postura es que en el estudio de la revista Nature Cities también se llegó a la conclusión de que, si al 10% de los trabajadores se les permitiera adoptar el trabajo remoto, los operadores de transporte en Estados Unidos dejarían de percibir cerca de 3.7 mil millones de dólares cada año, lo cual representa una disminución del 27%.

