Los ambientalistas en Carolina del Sur celebraron lo que califican como una victoria para uno de los ocho refugios nacionales de vida silvestre del estado después de que se retirara la solicitud de permiso para operar una mina de arena.
La petición que había presentado Moss Park Partners II, LLC para operar la mina West Cox Ferry Road cerca del Refugio Nacional de Vida Silvestre Waccamaw había ocasionado preocupación en la comunidad y en los activistas ambientales por los posibles impactos de esa actividad en el rico ecosistema de la zona.
“¡Esta es una victoria para el Refugio Nacional de Vida Silvestre Waccamaw! Moss Park Partners II, LLC notificó al Departamento de Salud y Control Ambiental de Carolina del Sur que retira su solicitud de permiso y no ha habido indicios de que se presentará una nueva solicitud de permiso”, anunció el grupo Coastal Conservations League.
Se canceló la audiencia pública programada en marzo en el Horry-Georgetown Technical College, anunció en su momento el Departamento de Salud y Control Ambiental de Carolina del Sur (DHEC).
Moss Park Partners II, LLC había solicitado permisos ambientales a DHEC para extraer arena y arcilla en West Cox Ferry Road en el Condado Horry, a unas tres millas al sur de Conway, adyacente al Refugio Nacional de Vida Silvestre Waccamaw.
El DHEC informó que junto con la solicitud se presentó una propuesta de plan de recuperación para restaurar el sitio con pastizales y un lago/estanque.
Coastal Conservations League explicó que la mina habría rodeado al refugio nacional por tres lados y afirmó que “la minería y las actividades asociadas pueden haber impactado la calidad del agua, la vida silvestre, la recreación y el potencial de mitigación de inundaciones para las comunidades circundantes y el refugio”.
Trapper Fowler del Proyecto de la Costa Norte de Coastal Conservations League dijo en diciembre pasado a 15 News que las minas representan peligros no sólo para la salud humana sino también para los procesos naturales de la vida silvestre.
Ese grupo lanzó una campaña para concienciar a las personas sobre la importancia de proteger al refugio evitando actividades mineras en la zona.
“Fue otro ejemplo más de una mina en el borde de tierras de conservación, tierras que se supone deben estar protegidas a perpetuidad y sus comentarios y defensa marcaron la diferencia en su protección. Gracias por su dedicación a proteger el Refugio Nacional de Vida Silvestre Waccamaw”, agradeció el grupo en su sitio en internet.
El Refugio Nacional de Vida Silvestre Waccamaw se estableció el 1 de diciembre de 1997 para proteger y gestionar hábitats diversos dentro de los ecosistemas fluviales costeros y para proporcionar actividades recreativas dependientes de la vida silvestre, como caza, pesca, observación de vida silvestre, fotografía y educación ambiental.
Según los administradores del refugio, consta de hábitats de humedales que van desde campos de arroz de marea históricos, quebrados y gestionados activamente, hasta humedales boscosos de llanuras aluviales y de aguas negras de los ríos Waccamaw y Great Pee Dee.
“Estos ecosistemas de humedales de agua dulce de marea son algunos de los sistemas de humedales de agua dulce más diversos de América del Norte. No solo proporcionan importantes corredores de hábitat para la vida silvestre, sino que también desempeñan un papel fundamental en la filtración y retención de aguas pluviales para el principal recurso de agua potable de la región metropolitana de Grand Strand”, dijeron en el sitio en internet.
Indígenas y comercialización
Los indígenas Seewees, Santee, Sampits, Winyahs, Pee Dees y Waccamaws después de la colonización de lo que hoy es Carolina del Sur, comercializaron subproductos derivados de estas tierras con los colonos europeos y se establecieron puestos comerciales para facilitar el comercio, incluido uno que estaba ubicado cerca del sitio del Centro de Educación Ambiental.
En 1850, existían varias plantaciones de arroz a lo largo de los ríos Waccamaw, Pee Dee y Black, y quienes las trabajaban huyeron de sus propiedades durante la Guerra Civil.
“Cuando regresaron a sus tierras en 1865 y 1866, contrataron a personas previamente esclavizadas para trabajar en los campos de arroz. Quienes vivían en Sandy Island formaron comunidades en Mount Arena, Brickville, Ruinville y Pipe Down y sus descendientes todavía habitan la isla en la actualidad”, se indicó.
En Sandy Island, el arroz siguió siendo de gran importancia económica hasta mediados de la década de 1940 y, a principios del siglo XX, muchas de las plantaciones estaban en mal estado y algunas fueron adquiridas para destinarlas principalmente para la caza de aves acuáticas y otros fines deportivos.
En la actualidad muchas de estas plantaciones se han preservado permanentemente a través de servidumbres de conservación voluntarias con organizaciones como Ducks Unlimited, The Nature Conservancy y Low Country Open Land Trust.

