Destacados miembros de la comunidad científica internacional vislumbran que se propician las condiciones para que, a más tardar a mediados de siglo, el cambio climático produzca una hambruna mundial.
La falta de visión del sector industrial al continuar sobreexplotando los recursos naturales del planeta, así como su nulo interés por al cambio climático y la carencia de apoyo a proyectos enfocados en fortalecer la cadena de valor de los alimentos, podrían detonar un problema de consecuencias serías para el futuro de la raza humana.
Diversos investigadores coinciden en señalar que, en la actualidad, alrededor de 700 millones de personas viven en pobreza extrema y padecen inseguridad alimentaria.
Además, el incremento en la temperatura de la tierra y los efectos negativos que eso produce en los cultivos están mermando rápidamente las cosechas a nivel global.
Otros factores, como la deforestación de amplias áreas verdes para convertirlas en pastizales y así alimentar al ganado, también están causando un desequilibrio entre lo que diariamente se vende en los mercados internacionales con respecto a lo producido por los agricultores o de manera natural en ciertas regiones del planeta.
Conscientes de la delicada situación, 153 científicos ganadores de los Premios Nobel o del Premio Mundial de Alimentación (Food Prize) firmaron una carta abierta en la que advierten sobre el grave problema que estallará en los próximos años si antes no se hace algo para evitarlo.

Frente a dicho escenario, piden dar prioridad a la investigación y potenciar el desarrollo agrícola.
“No estamos en condiciones de satisfacer las necesidades alimentarias futuras. Ni siquiera estamos cerca de hacerlo.
Si bien es mucho lo que se puede y se debe hacer para mejorar el flujo de alimentos a quienes los necesitan, la producción y la accesibilidad de estos deben aumentar de manera marcada y sostenible para mediados de siglo, en particular donde el hambre y la malnutrición son más graves.
Desde la Revolución Verde del siglo pasado, nuestra comprensión de la biología y la genética ha aumentado enormemente.
Sin embargo, los aumentos de productividad necesarios se ven obstaculizados ahora por la falta de inversión en investigación básica y aplicada, y por barreras regulatorias que prohíben la distribución y el uso de los avances de la investigación”, señala parte del documento.
Entre los principales firmantes de la carta aparecen: Robert Woodrow Wilson, premio Nobel de Física; Wole Soyinka, premio Nobel de Literatura; Joseph E. Stiglitz, premio Nobel de Economía; y varios ganadores del Premio Mundial de Alimentación, como Cary Fowler, enviado especial saliente de Estados Unidos para la Seguridad Alimentaria Mundial.
Algunas acciones enfocadas en evitar el hambre en el mundo:
- Consumir alimentos locales y de temporada
- Elegir productos sostenibles y éticos
- Apoyar a los pequeños productores
- Reducir el consumo de carne
- Donar a organizaciones que combaten el hambre
- Tomar decisiones sostenibles sobre la alimentación
- Luchar contra el desperdicio de alimentos
Huella Zero es un programa de Sachamama, una organización sin ánimo de lucro que trabaja para impulsar una economía de energía limpia para todos y actitudes, comportamientos y estilos de vida sostenibles.

