Científicos de Florida registraron la primera extinción de una especie de planta local causada por el aumento del nivel del mar en el estado.
Los investigadores del Florida Museum of Natural History y del Miami’s Fairchild Tropical Botanic Garden informaron que la emergencia climática destruyó el cactus arbóreo de Cayo Largo, que crece de forma natural en Estados Unidos.
La especie, que ahora solo se encuentra en algunas islas remotas del Caribe, el norte de Cuba y zonas de las Bahamas, ya se había reducido a una única población de seis tallos en los Cayos de Florida.
Alrededor del 90% de las islas bajas de los Cayos de Florida se encuentra a 1,5 metros de altitud o menos, y la NASA prevé un aumento futuro del nivel del mar de hasta 2,5 metros para 2100.
En una situación similar se encuentra la costa de Texas, que es especialmente vulnerable a los efectos de la subida del nivel del mar debido a factores como el hundimiento del terreno, la erosión costera y actividades humanas como la extracción de petróleo y gas, así como el desarrollo urbano.
Aunque en 2021 algunos ejemplares se trasladaron a un invernadero para garantizar su supervivencia, desde entonces no ha vuelto a crecer ningún cactus de Cayo Largo de forma natural en las costas de Florida.
“Por desgracia, el cactus arbóreo de Cayo Largo puede ser un indicador de cómo responderán al cambio climático otras plantas costeras de baja altitud”, afirma Jennifer Possley, botánica de Fairchild y autora principal de un estudio publicado en la revista Botanical Research Institute de Texas.
Los científicos dicen que se dieron cuenta de que la población de Pilosocereus millspaughii en los Cayos ya estaba en declive en 1992, cuando se descubrió por primera vez que era una especie distinta del cactus Key Tree, de aspecto similar y presente en otras partes de los Cayos, aunque también en números decrecientes.
En 2005, una tormenta en la parte baja de los Cayos mostró que la salinidad del agua estaba vinculada a la mortalidad de los cactus. Las marejadas posteriores, provocadas por los huracanes y las mareas excepcionalmente altas, erosionaron las capas de suelo y materia orgánica cercanas a la orilla donde crecían los cactus de Cayo Largo.
Además, los investigadores descubrieron que los mamíferos, privados de agua potable en otros lugares, se estaban comiendo las plantas que retienen la humedad y causando aún más daño
Las inundaciones de 2011 y el aumento de la salinidad en el mar y los suelos, junto con los efectos del huracán Irma, continuaron diezmando a los cactus de los Cayos hasta que en 2021 se trasladaron algunos ejemplares para su protección.
Los autores del estudio dicen que la desaparición del cactus arbóreo de Cayo Largo les ha dado una mejor idea de qué esperar a medida que más especies se ven afectadas por la crisis climática.

