Desde hace siglos, el biocarbón ha sido utilizado por las tribus amazónicas con el objetivo de mejorar la fertilidad de sus tierras de cultivo y favorecer el crecimiento de las plantas a partir de la quema de carbón vegetal, cerámica rota y composta.
Ahora, ese mismo biocarbón, elaborado de manera masiva, se está convirtiendo en un aliado para tratar de disminuir las emisiones netas de carbono.
Diariamente, diversas actividades ligadas a la industria, así como los vehículos y la aviación, producen miles de toneladas de dióxido de carbono () atmosférico, el cual incrementa la temperatura global con efectos devastadores para la vida.
Después de realizar diversas investigaciones encaminadas a eliminar la combinación entre carbono y oxígeno, científicos de distintas partes del mundo detectaron que el biocarbón podría encapsular el dióxido de carbono hasta por un siglo.
Por ello, uno de los sectores en los que se puede implementar es la agricultura, en la cual lo más sencillo es mezclarlo con la tierra de cultivo y dejar que comience a trabajar.
No obstante, también puede integrarse a algunos materiales de construcción, entre muchos otros usos, pues se calcula que por cada tonelada de biocarbón se logran atrapar cerca de tres toneladas de dióxido de carbono.
Una investigación financiada por The Nature Conservancy y Bezos Earth Fund, la cual fue publicada en la revista GCB Bioenergy, determinó que 12 países ya tienen la capacidad técnica para capturar más del 20% de sus emisiones de gases de efecto invernadero al transformar los residuos de sus cultivos en biocarbón.
Hasta el momento, Bután es la nación que más parece estar disminuyendo la mayor cantidad del dióxido de carbono que produce, con el 68%. Más atrás figuran India, con 53%; Ghana, con 44%; Bulgaria, con 39%; Ruanda, con 35% y Malawi, con 29%.
De acuerdo con Dominic Woolf, coautor del estudio e investigador asociado de la Facultad de Ciencias Vegetales Integradas de la Universidad de Cornell, ante lo destructivo que está resultando el cambio climático, es prioritario reducir el exceso de .
“Estamos entrando en una era sin precedentes en la que ni siquiera una reducción rápida y profunda del uso de combustibles fósiles bastará para evitar los graves daños del cambio climático tanto para los seres humanos como para los ecosistemas. También tenemos que reducir el exceso de . Fabricar biocarbón a partir de residuos de cultivos es una de las pocas herramientas que tenemos para hacerlo a escala sin competir por la tierra”, escribió.
El estudio concluye que, si el total de residuos de cultivos generados por la agricultura a nivel global se transformara en biocarbón, sería posible encapsular hasta mil millones de toneladas métricas de carbono cada año.
El estudio concluye que, si el total de residuos de cultivos generados por la agricultura a nivel global se transformara en biocarbón, sería posible encapsular hasta mil millones de toneladas métricas de carbono cada año.
¿Cómo se produce el biocarbón?
El biocarbón se produce calentando madera y otros tipos de biomasa (residuos y desechos de origen biológico procedentes de actividades agrícolas) en una cámara con poco oxígeno que limita las emisiones.
De esa manera, se pone en marcha un proceso de descomposición química de materia orgánica denominado pirólisis.
Al calentarse la biomasa, también se produce bioaceite y gas, los cuales pueden utilizarse para generar electricidad.

