Los columpios y toboganes en parques infantiles tienen riesgo de sobrecalentarse debido a que están expuestos al aire libre, lo que provoca que los niños y niñas no los utilicen porque pueden quemarse.
Gracias a esta observación, la Universidad Estatal de California del Norte desarrolló la Iniciativa Aprendizaje Natural, con el propósito de brindarle a niños y niñas la posibilidad de esparcirse al aire libre y conectar con la naturaleza sin riesgos de quemaduras por contacto.
Robin Moore, cofundadora de Aprendizaje Natural, comenzó el proyecto de mantener más frescos los parques infantiles en el recinto Niños Juntos de Cary, donde instaló pérgolas cubiertas de enredaderas, toldos montados en postes y árboles que dan sombra y protegen del Sol.
“Hacer que los espacios al aire libre se mantengan frescos, puede ayudar a que disminuya la temperatura del recinto hasta 10 grados, en comparación con otras zonas que no están cubiertas”, afirmó Moore a Yale Climate Connections.
La representante de Aprendizaje Natural enfatizó sobre la importancia de crear espacios con sombra que protejan a los niños y niñas de los rayos ultravioleta (UV) y los mantengan seguros del calor extremo.
Moore explicó que los árboles grandes y frondosos son una solución ideal, sin embargo, estos tardan varios años en crecer. Ante esto, recomendó medidas más rápidas como instalar velas de sombra, pérgolas, enredaderas como madreselva de coral o la vid cruzada, que pueden crecer en vallas.

Naturalización de los espacios al aire libre
Además de brindar seguridad a los niños y niñas contra el calor extremo y mantener los parques infantiles frescos, la naturalización de los espacios ayuda a que ellos conecten con el medio ambiente.
“En general, los niños y niñas de hoy tienen pocas oportunidades de conectarse con el medio ambiente, debido a que pasan más tiempo mirando televisión y jugando videojuegos. Las familias consumen alimentos más procesados y altos en calorías debido a sus ocupadas agendas que hacen una comida en familia sentados a la mesa, un acontecimiento raro”, advirtió la Universidad Estatal de California.
Ante esto, la institución destacó que la naturalización de los espacios al aire libre ayuda a los niños y niñas en su desarrollo intelectual, emocional, social, espiritual y físico; los ayuda en la creatividad y resolución de problemas; mejora su capacidad cognitiva y su rendimiento académico; reduce los síntomas del Trastorno de Déficit de Atención y el estrés.
Frances Ming Kuo, un investigador que estudia la asociación positiva entre la naturaleza y la salud humana; y el comportamiento social y psicológico de Iniciativa Aprendizaje Natural, destacó que los entornos verdes son un componente esencial para un desarrollo humano saludable.
También te puede interesar:
- El derecho a respirar en paz
- Por un futuro más limpio: combatir el hollín para proteger la salud pública
- Acciones que puedes tomar para ayudar a bajar la contaminación del aire
Huella Zero es un programa de Sachamama, una organización sin ánimo de lucro que trabaja para impulsar una economía de energía limpia para todos y actitudes, comportamientos y estilos de vida sostenibles.

