Hace dos años, cuando se iniciaron los trabajos para instalar la supercomputadora más grande del planeta en un edificio del suroeste de Memphis, Tennessee, nadie imaginó que el visionario proyecto de Elon Musk enfocado a impulsar la Inteligencia Artificial (IA) generaría tanta contaminación.
El proyecto del magnate sudafricano, nombrado Colossus, consiste en instalar lo que asegura será “el sistema de entrenamiento de IA más potente del mundo”.
Para convencer al gobierno local de brindar todas las facilidades para efectuar las obras de construcción, se promovió la idea de que la ciudad más grande de Tennessee se convertiría en un centro de tecnología avanzada, creando puestos de trabajo y generando al gobierno millones de dólares en impuestos.
No obstante, desde que la startup xAI arribó, los ciudadanos que viven cerca del amplio terreno comprado para desarrollar el proyecto comenzaron a percatarse de que requería de una gran cantidad de energía para echarlo a andar.
Aunque recibe 150 megavatios de la empresa pública local Memphis Light, Gas and Water ─que funcionarían, en teoría, para surtir de energía a más de 121,000 hogares al mes─ su necesidad es mayor, pues la propiedad tiene un millón de pies cuadrados de extensión.
Además, la IA requiere una inmensa cantidad de energía para realizar cálculos y proporcionar respuestas rápidas a las consultas, así como millones de litros de agua para enfriar los servidores.
Por ello, fueron instaladas inicialmente una docena de turbinas de gas, las cuales producen una mezcla de contaminantes tóxicos, incluidos óxidos de nitrógeno, que afectan la atmósfera y a quienes respiran el aire cada vez más viciado de Memphis.

A consecuencia de las actividades diarias de una refinería de petróleo, una planta siderúrgica y una central eléctrica —todas ellas operando en la misma zona—, las personas enferman cada vez más de infecciones respiratorias, ataques de asma y dolor en el pecho.
Sin embargo, Paul Young, alcalde de Memphis, tiene otra perspectiva y ve al proyecto de Elon Musk como una oportunidad de generar empleos bien remunerados y hasta $30 millones de dólares en ingresos fiscales durante su primer año de operaciones.
“Lo que estamos viendo es una oportunidad para transformar por completo nuestra economía. Es un cambio radical”, señaló el demócrata en una entrevista concedida a la cadena de televisión CNN.
De acuerdo con una investigación realizada por ProPublica, agencia de noticias independiente, el riesgo de cáncer proveniente de fuentes industriales en el suroeste de Memphis es 4.1 veces mayor de lo que la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA) considera como algo aceptable.
Preocupados por la mala calidad del aire que se respira desde la instalación de las turbinas de gas ligadas al proyecto Colossus, una organización de pilotos voluntarios conocida como Southern Environmental Law Center y South Wings optó por tomar algunas fotografías en vuelos de reconocimiento y con una cámara termográfica.
De esa manera, se contabilizaron hasta 33 turbinas que, en conjunto, pueden generar hasta 420 megavatios y una cantidad de contaminantes bastante alta.
“Si la innovación te ata a combustibles fósiles como el gas metano o el carbón, eso es un retroceso, ¿verdad? Eso no es progreso”, asegura KeShaun Pearson, director de la Comunidad de Memphis Contra la Contaminación.

