El Congreso de los Estados Unidos intervino para preservar el financiamiento de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA). El paquete de financiamiento para el año 2026 rechaza explícitamente la solicitud de la administración Trump de recortar aproximadamente 1,500 millones de dólares del presupuesto de la agencia. Con esta acción no solo se asegura la continuidad de investigaciones vitales, sino que también protege industrias fundamentales que dependen de los datos meteorológicos y la gestión de recursos marinos.
Rechazo a los recortes propuestos por Trump
A principios de 2025, la administración de Trump propuso una reducción drástica que dejaba el presupuesto de la NOAA, que ronda los 6,000 millones de dólares, severamente disminuido. El Congreso, haciendo uso de su poder sobre el gasto público, decidió mantener el presupuesto en unos 6,100 millones de dólares, una cifra similar a la del año 2025.
Los recortes propuestos, detallados en un memorando de la Oficina de Administración y Presupuesto (OMB), incluían:
- La eliminación de la oficina dedicada a la investigación de patrones climáticos y meteorológicos
- El cierre de laboratorios oceánicos y meteorológicos
- El traslado de la regulación de pesquerías al Servicio de Pesca y Vida Silvestre
- Un recorte de más de 300 millones de dólares al Servicio Nacional de Pesquerías Marinas
Según expertos, los recortes habrían tenido consecuencias devastadoras para los agricultores, quienes dependen críticamente de los datos meteorológicos precisos para sus cosechas, y para compañías pesqueras nacionales, que necesitan que la NOAA aplique límites de captura e invierta en la conservación de hábitats y costas.
La senadora Susan Collins (R-Maine), presidenta del Comité de Apropiaciones del Senado, destacó que el proyecto de ley es fruto de un compromiso bipartidista. Collins enfatizó que este financiamiento es vital para las industrias de la langosta y la pesca, apoyando los frentes marítimos de trabajo que son esenciales para estados como Maine.
Además, el Congreso asignó 224 millones de dólares para la investigación climática, rechazando la idea de eliminar esta línea de investigación. Esta decisión es especialmente importante dado que diversos estudios señalan que 2025 fue el tercer año más caluroso registrado.
Retorno a los puestos de trabajo y resiliencia
Un signo alentador de este cambio de rumbo es la situación del personal de la agencia. Anteriormente, bajo esfuerzos de reducción de personal federal, la NOAA había despedido a más de 600 empleados. Sin embargo, recientemente la agencia ha comenzado a ofrecer a muchos de estos profesionales sus puestos de trabajo de vuelta, lo que sugiere un esfuerzo por recuperar la capacidad operativa técnica que se vio amenazada.
Al salvar los presupuestos para la investigación climática y la gestión de pesquerías, el gobierno asegura que el país cuente con las herramientas necesarias para navegar un futuro donde los récords de temperatura son cada vez más frecuentes. Esta estabilidad financiera permite que, desde los laboratorios federales hasta las carreras por el futuro en las calles de Miami, la lucha por la resiliencia climática continúe con paso firme.
La importancia de la acción comunitaria
Lo que sucede en los pasillos del Congreso impacta directamente en la capacidad de las comunidades para enfrentar el cambio climático. Organizaciones como CLEO Institute destacan la necesidad de resiliencia a nivel local. Eventos como la carrera “Race for Our Future Earth Day 5K”, programada para el 26 de abril de 2026 en Miami, tienen como objetivo apoyar la resiliencia climática y empoderar a las nuevas generaciones de líderes.
Este tipo de iniciativas comunitarias se complementan con el trabajo de la NOAA. Mientras el Congreso asegura los fondos para proteger a las comunidades de climas extremos, organizaciones civiles trabajan para entrenar a mujeres para construir resiliencia en sus entornos, proteger a las poblaciones vulnerables de fenómenos meteorológicos severos y fomentar la educación sobre la importancia de mirar más allá de los combustibles fósiles para lograr una verdadera dominancia energética.

