Donald Trump es una principales voces negacionistas del cambio climático y, a partir del 20 de enero, volverá a ser presidente de los Estados Unidos por cuatro años más. Este hecho puede tener repercusiones en la cumbre climática más importante de este año, la Conferencia de las Partes (COP29) realizada en Bakú, capital de Azerbaiyán.
¿Hasta qué punto la elección de Trump está afectando las negociaciones en Bakú?
La respuesta es compleja, asegura Maximiliano Manzoni, periodista especializado en temas climáticos.
Estados Unidos es uno de los países que históricamente han emitido gases de efecto invernadero y en ese sentido es una mala noticia que se haya elegido a Trump para volver a la Casa Blanca, señaló Manzoni. Eso es porque la nación tiene la meta de aportar fondos para financiar la lucha contra el cambio climático, un tema de negociación prioritario en la COP29.
Hay temores de que Trump revierta los principales avances en el ámbito político para hacerle frente a la crisis climática. Pero aquí hay matices que se deben mencionar.
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“Pensemos que la respuesta es un poco más complicada, porque primero Estados Unidos no es que necesariamente siempre haya aportado mucho a acción climática en temas de financiamiento; y segundo porque estamos en un mundo diferente al que había asumido Donald Trump en 2016, cuando de por sí intentó salir del Acuerdo de París”, señaló Manzoni.
Añadió: “Tanto en 2016 como ahora se espera que otros países desarrollados asuman la responsabilidad y también aumentar la cantidad de aportantes”.
Gran parte de la discusión es sobre la cantidad de dinero necesaria para lograr los objetivos del Acuerdo de París, pero también quiénes aportarán y de qué manera.
La incertidumbre se mantiene
“Con la reelección de Donald Trump el futuro de las acciones climáticas en los Estados Unidos y en el mundo sigue siendo todavía más incierto”, aseguró la periodista climática Amanda Magnani.
Activistas y actores de la sociedad civil siguen presionando para que la administración de Joe Biden tenga fuertes posiciones en el tiempo que le queda de mandato.
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John Podesta, principal asesor climático de la administración Biden, admitió en su discurso en la COP29 que no hay perspectiva de que el próximo gobierno dé continuidad a las políticas climáticas actuales.
Pero el funcionario agregó que actores como estados y empresas sí deben continuar las acciones y compromisos del país.
“Ante el cambio en la dirección del país tras las recientes elecciones, debemos recordar que abandonar el camino hacia una economía energética moderna sería un error demasiado costoso”, advirtió VoLo Foundation en una declaración.
El financiamiento, palabra clave de la COP29
La COP29 es clave para asegurar un mayor flujo de fondos climáticos. Estos recursos son fundamentales para que los países en desarrollo puedan adaptarse a los efectos del cambio climático y convertirse en economías más limpias.
Se calcula que la cantidad real de financiación para el clima que necesitan ahora los países en desarrollo oscila entre 500 mil millones de dólares y más de 1 billón de dólares al año, informó el Foro Mundial.
El objetivo principal de la COP29 es incrementar esta financiación y elaborar un nuevo objetivo para la futura financiación climática.
Este encuentro busca actualizar el objetivo de financiación del clima, que se fijó en 2009, cuando los países desarrollados se comprometieron a movilizar 100 mil millones de dólares al año para ayudar a los países en desarrollo a mitigar el cambio climático.

