La desinformación se ha vuelto cada vez más común y sofisticada. Ahora factores de poder económico, como petroleras y compañías vinculadas a la producción de combustibles fósiles, promueven la propagación de narrativas que buscan socavar la confianza pública y frenar la voluntad política para enfrentar la crisis climática.
El International Panel on the Information Environment (IPIE), con sede en Zúrich, Suiza, publicó una investigación que señaló que la propagación de desinformación debilita la credibilidad de la ciencia climática. Esto no es casual, el mismo informe reveló que estas campañas son financiadas por cúpulas de poder que buscan manipular el discurso público y suprimir verdades que consideran incómodas.
“Si queremos una acción climática significativa, primero debemos abordar la maquinaria que está fabricando la confusión”, dijo el Dr. Frederik Ogenga, miembro del panel por la Universidad de Rongo. “Nuestra respuesta a la crisis climática empieza por devolver la credibilidad a los sistemas de información de los que todos dependemos”.
¿Quiénes desinforman sobre el cambio climático?
Las campañas de desinformación climática ya no se centran en el negacionismo, sino en desacreditar la efectividad, costos, pertinencia o la equidad de las soluciones para combatir la crisis climática.
- Se trata de una desinformación intencional y dirigida, orientada a líderes políticos, funcionarios públicos y organismos reguladores. Quienes la promueven buscan obstaculizar el desarrollo de las políticas climáticas.
- Bots y trolls amplifican afirmaciones falsas de forma automatizada y coordinada. Desempeñan un papel clave en la propagación de narrativas desinformantes, actúan de forma premeditada, más allá de los mensajes informales o comentarios marginales.
- Las compañías de combustibles fósiles, alineadas con intereses políticos y afiliadas con algunas organizaciones como think tanks han pasado de negar el cambio climático a iniciar una campaña sofisticada que cuestiona las iniciativas para frenar el cambio climático.
¿Por qué la desinformación climática es un riesgo?
El éxito de la acción climática depende tanto de la integridad del entorno informativo como de la innovación tecnológica o de los objetivos políticos. La desinformación sobre cuestiones medioambientales puede derivar a la falta de apoyo público y político a la acción por el clima, afectar la protección de las mujeres, los niños y la desprotección de comunidades vulnerables ante el cambio climático y aumentar la desigualdad.
De cara al Día Mundial de la Libertad de Prensa en 2024, la UNESCO envió un mensaje a los periodistas y a la sociedad en general: los ataques a la validez de la ciencia suponen una seria amenaza al debate público plural e informado. La desinformación fomenta dudas o incluso la incredulidad sobre los problemas medioambientales, su impacto y urgencia, y busca socavar los esfuerzos internacionales para enfrentarlos.
La UNESCO destacó la necesidad de que los científicos y los periodistas informen de forma precisa, oportuna y exhaustiva sobre los problemas ambientales, sus consecuencias y soluciones para lograr el desarrollo sostenible.
¿Cómo combatir la desinformación climática?
Enfrentar y frenar la desinformación climática es un desafío complejo. La periodista especializada en cambio climático Tais Gadea Lara explicó, en un webinar con Huella Zero, que una de las decisiones más relevantes al combatirla es evitar amplificar narrativas engañosas.
También resulta clave ofrecer información contrastada, conocer las estrategias de quienes desinforman y aceptar que no todos los discursos pueden ser modificados. Estos elementos constituyen la piedra angular para proteger la ciencia climática frente a la desinformación.
La UNESCO propone, además, una serie de acciones frente a un panorama informativo cada vez más complejo:
- Prevenir, proteger y perseguir los delitos cometidos contra periodistas, garantizar los derechos a la libertad de expresión y la libertad para hacer investigaciones científicas, así como el acceso a las fuentes informativas.
- Fomentar la pluralidad, la diversidad y la viabilidad de los medios de comunicación, especialmente aquellos de carácter regional, local, indígena y/o comunitarios.
- Garantizar que la gobernanza de las plataformas digitales conduzca a la transparencia de las empresas de tecnología, su rendición de cuentas debida diligencia, el empoderamiento de los usuarios y la moderación y curaduría de contenidos en función de los estándares internacionales de derechos humanos, como se indica en las Directrices de la UNESCO para la Gobernanza de las Plataformas Digitales.
- Promover los programas de Alfabetización Mediática e Informacional para empoderar a los usuarios con habilidades para participar y pensar críticamente en el entorno digital.

