Alrededor de un tercio de las emisiones de gases de efecto invernadero generadas por el hombre provienen del sistema alimentario mundial, según un artículo publicado en Scientific American, la revista de publicación continua más antigua de los Estados Unidos.
De acuerdo con información de la organización Stop Wasting Food, aproximadamente un tercio de los alimentos producidos en el mundo para consumo humano cada año (aproximadamente 1,300 millones de toneladas) se pierde o desperdicia y un informe de las Naciones Unidas (ONU) sobre seguridad alimentaria encontró que casi 690 millones de personas pasan hambre. Esto representa el 8,9% de la población mundial.
La organización sin ánimo de lucro ReFED, asevera que la mayor proporción del desperdicio de alimentos en EE. UU., alrededor del 37 por ciento, ocurre en el hogar. Esto significa que tenemos un papel crucial que desempeñar en la reducción de esta alarmante huella de carbono. Aquí hay algunas formas en las que podemos empezar a hacerlo en nuestra vida cotidiana.
Conciencia y organización en el hogar
La primera y más efectiva forma de reducir el desperdicio de alimentos es tomar conciencia de lo que tenemos en nuestras despensas y refrigeradores. Mantener una lista de los alimentos que tiene a mano y organizar el refrigerador para que pueda hacer un seguimiento de lo que hay dentro es un paso clave. Algunas personas encuentran útil etiquetar las cosas con la fecha en que fueron compradas o cocinadas. Otros tienen un sistema en el que los alimentos más antiguos van en el estante superior, para que los alcancen primero. Estas prácticas simples pueden evitar que los alimentos se escondan en las profundidades del refrigerador, olvidados hasta que ya no son comestibles.
Planificación de comidas y compras conscientes
Otra forma efectiva de reducir el desperdicio de alimentos en el hogar es planificar las comidas con anticipación y comprar de manera consciente. Antes de hacer las compras, elabore una lista de lo que necesita y evite las compras impulsivas que pueden llevar a la compra de alimentos en exceso. Al planificar sus comidas, asegúrarse de utilizar primero los ingredientes más perecederos y, si es posible, compra productos locales y de temporada para apoyar la sostenibilidad agrícola.
Apoyo a la recuperación de alimentos
Si deseas llevar tu compromiso más allá del hogar y contribuir a un cambio a mayor escala, hay acciones que puedes emprender. Una forma es escribir a funcionarios locales y expresar su apoyo a políticas que respalden la recuperación de alimentos y eviten que los desechos alimentarios terminen en vertederos. Muchas ciudades ya tienen programas de recuperación de alimentos que recogen alimentos no vendidos de supermercados y restaurantes para distribuirlos a quienes los necesitan.
Donación de alimentos no deseados
Si te encuentras con alimentos que no puedes consumir antes de que caduquen, considere la posibilidad de donarlos a organizaciones benéficas locales o bancos de alimentos en lugar de tirarlos a la basura. Muchas personas necesitadas apreciarían tener acceso a alimentos frescos y nutritivos que de lo contrario se desperdiciarían.
En este enlace encontrarás más información sobre la donación a bancos de alimentos.
*La huella de carbono se trata de un parámetro ecológico que muestra cuántos gases de efecto invernadero (GEI), en términos de dióxido de carbono (CO2) equivalente, son liberados como resultado de una actividad específica, ya sea de manera directa o indirecta.
Nota publicada inicialmente en De Habla Hispana.
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Huella Zero es un programa de Sachamama, una organización sin ánimo de lucro que trabaja para impulsar una economía de energía limpia para todos y actitudes, comportamientos y estilos de vida sostenibles.

