Solo en este Día de Acción de Gracias, los estadounidenses desecharán alrededor de 140 millones de kilos de alimentos, de acuerdo con proyecciones de ReFed, una organización estadounidense sin fines de lucro que trabaja para catalizar el sistema alimentario hacia acciones para detener el desperdicio de comidas.
La organización estima que el impacto ambiental de estos desechos será equivalente a las emisiones de carbono producidas por 190,000 vehículos de gasolina en circulación durante un año.
Según el informe, el desperdicio de alimentos durante el Día de Acción de Gracias genera 4,800 toneladas métricas de metano en vertederos, equivalentes al consumo eléctrico anual de 28,000 hogares. Además, la producción de estos alimentos desperdiciados consume 39,000 millones de galones de agua, suficientes para llenar más de 59,000 piscinas olímpicas.
Esta cantidad de comida desperdiciada tiene un valor de 550 millones de dólares en un solo día. “En un momento en que cada vez más estadounidenses se enfrentan a la inseguridad alimentaria, la cantidad de alimentos desechados equivale a 267 millones de comidas que podrían haberse destinado a personas necesitadas”, reseña ReFed.
Casi 60 millones de toneladas de alimentos son desechadas anualmente en Estados Unidos. Se estima que esto representa el 40 % de todo el suministro de alimentos del país y equivale a 325 libras de desperdicio por persona, según datos de Recycle Track Systems.
El más reciente informe del USDA sobre el tema destacó que el 86,5% (114,6 millones) de los hogares estadounidenses tenían seguridad alimentaria durante 2023.
La causa de los desperdicios de comidas en el Día de Acción de Gracias
Una encuesta realizada por NielsenIQ y ReFed reveló que más del 90 % de las personas que organizan la cena de Acción de Gracias cocinan intencionalmente más comida de la necesaria para la celebración.
Esto provoca que haya comida sobrante. De hecho, todos los anfitriones encuestados afirmaron tener sobras después de la cena.
El 45 % de los encuestados aseguró que comparte las sobras con familiares y amigos invitados a la cena. El 31 % indicó que las reutiliza para preparar nuevos platos como guisos y sopas.
“Sin embargo, el 12 % de los anfitriones del Día de Acción de Gracias, responsables de alimentar a hasta 36 millones de personas, no tienen previsto gestionar las sobras de ninguna manera especial. Para empeorar la situación, casi la mitad de los anfitriones encuestados afirmaron que no les preocupa el desperdicio de alimentos durante la festividad. Esto indica que hay una alta probabilidad de que esas sobras terminen en la basura”, señala la encuesta.
¿Qué hacer con las sobras de la cena de Thanksgiving?
ReFed recomienda que en Acción de Gracias se realicen las siguientes prácticas para no botar tanta comida:
- Saca el máximo provecho de las sobras: planifica cómo reutilizarlas. Ten recipientes listos para que tus invitados se lleven comida, ingredientes para preparar nuevos platos y espacio en el congelador para conservar lo que sobre.
- Ahorra dinero y reduce el desperdicio: transforma las sobras en sándwiches, wraps u otras comidas. Consume alimentos frescos antes de que se dañen y prioriza productos congelados para usar solo lo necesario. Evita compras innecesarias.
- Apoya a organizaciones benéficas locales: dona ingredientes no perecederos excedentes o contribuye con organizaciones que proveen alimentos a personas necesitadas.
- Composta los restos de comida: evita que terminen en el vertedero compostándolos en casa o mediante programas comunitarios.
Por ejemplo, ante el aumento de residuos domésticos durante la temporada, la ciudad de Chicago implementó dos estrategias para mejorar el reciclaje: un programa de recolección de aceite de cocina usado y una colaboración para expandir el reciclaje de residuos alimentarios mediante la instalación del primer digestor especializado del Medio Oeste. Puedes conocer más sobre esta iniciativa en un artículo publicado en Huella Zero.

