La Corte Suprema escuchó el pasado 12 de enero los argumentos sobre la jurisdicción de una demanda presentada por parroquias costeras de Luisiana contra Chevron. En la sesión se debatió si el caso debe trasladarse de los tribunales estatales a un tribunal federal.
Se espera que el tribunal emita un fallo en junio, el cual será clave para definir la competencia en procesos legales similares en Luisiana y podría sentar un precedente nacional sobre la responsabilidad de las petroleras en los costos derivados del cambio climático.
Lo que sabemos del caso entre empresas petroleras como Chevron y comunidades de Luisiana
Desde 2013, diversas parroquias costeras de Luisiana han demandado a empresas de petróleo y gas, acusándolas de incumplir normativas ambientales estatales. Las demandas se centran en la presunta falta de permisos y el vertido de aguas residuales en zonas de humedales.
- Parroquias como Plaquemines y Cameron iniciaron más de 40 demandas contra compañías como BP America Production Company, Chevron USA Inc. y Shell Oil Company, entre otras.
- Los demandantes argumentan que las empresas violaron la Ley de Gestión de Recursos Costeros Estatales y Locales de Luisiana de 1978 (ley SLCRMA).
- Esta ley exige que las actividades dentro de la “zona costera” designada cumplan con un estricto sistema de permisos ambientales.
- Los demandantes sostienen que las empresas realizaron exploración, producción y transporte de hidrocarburos sin los permisos necesarios o incumpliendo las condiciones de estos.
- También expusieron que las actividades previas a 1980 (anteriores a la entrada en vigor de la SLCRMA) no habían “comenzado legalmente” y, por lo tanto, no estaban exentas según la cláusula de derechos adquiridos de la legislatura.
- Las parroquias buscan una compensación multimillonaria para financiar la restauración y el saneamiento de la costa.
Desenlace actual entre Chevron y comunidades de Luisiana
En abril de 2025, tras un juicio de 18 días, un jurado de Luisiana dictaminó que Chevron debía pagar 744.6 millones de dólares a la parroquia de Plaquemines por daños a las costas y humedales.
De acuerdo con Reuters, Paul Clement, abogado de Chevron, argumentó ante la Corte Suprema que estas demandas deberían resolverse en tribunales federales, ya que se relacionan con actividades realizadas para cumplir contratos de refinería del gobierno estadounidense durante la Segunda Guerra Mundial.
La jueza Elena Kagan cuestionó si esto llevaría a situaciones contradictorias, como que las demandas contra productores integrados verticalmente se vieran en tribunales federales, mientras que las de refinerías permanecerían en tribunales estatales.
Según expertos legales, las empresas petroleras ven con buenos ojos los tribunales federales, ya que consideran que son un espacio más propicio para defenderse de la responsabilidad civil, argumentando su rol en la seguridad nacional.
Los humedales costeros de Luisiana son los más amenazados en EE. UU.
Un estudio del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) publicado en julio de 2017 señala que entre 1932 y 2016 el estado ha perdido más de 2,000 millas cuadradas de costas.
El informe explica que estas cifras se equivalen a perder el área de un campo de fútbol americano cada 100 minutos según las tasas actuales, aunque en periodos críticos la pérdida ocurrió cada 34 minutos.
“Los humedales costeros de Luisiana son uno de los entornos más amenazados de Estados Unidos. Luisiana experimenta actualmente una mayor pérdida de humedales costeros que todos los demás estados de los Estados Unidos contiguos juntos”, dice el estudio.

Entre los factores que incrementan la perdida de estas costas, el USGS afirma que se encuentran el aumento del nivel del mar, las tormentas, la privación de sedimentos, la extracción e infraestructura de petróleo y gas, la infraestructura de navegación, la intrusión de agua salada, la hidrología alterada, entre otros.
Los ecosistemas de carbono azul, especialmente los humedales costeros como los manglares, las praderas marinas y las marismas salinas, capturan constantemente el dióxido de carbono de la atmósfera y acumulan grandes cantidades en los suelos y sedimentos.
Además, actúan de distintas maneras antes, durante y después de los desastres naturales para ayudar a mitigar su impacto y permitir que las comunidades se recuperen. Esto debido a que protegen las costas del aumento del nivel del mar y las marejadas ciclónicas.

