La Agencia de Protección del Ambiental (EPA, en inglés) busca eliminar un programa que obliga a grandes industrias contaminantes a informar de sus emisiones de gases de efecto invernadero (GEI).
El Programa de Información sobre Gases de Efecto Invernadero exige a refinerías, centrales eléctricas, pozos petroleros y vertederos a informar de sus emisiones sin riesgo de sanción. Expertos consideran que estos informes hacen a las empresas rendir cuentas públicamente.
Mediante los reportes de emisiones, que se presentan desde 2009, las autoridades tratan de identificar las instalaciones altamente contaminantes y desarrollar políticas para reducir las emisiones de dióxido de carbono y otros gases de efecto invernadero.
Según sus datos, la industria estadounidense ha registrado un descenso en un 20% de las emisiones de carbono, impulsado principalmente por el cierre de las centrales eléctricas de carbón.
El programa abarca 47 categorías de fuentes de emisiones y obliga a más de 8,000 instalaciones y proveedores de Estados Unidos a calcular anualmente la contaminación que generan.
EPA aceptará comentarios públicos sobre la propuesta durante más de seis semanas tras la publicación del plan en el Registro Federal, prevista para los próximos días.
¿Qué dicen los expertos sobre la propuesta de la EPA?
De aprobarse, la medida eliminará la obligación de las grandes compañías industriales, los proveedores de combustibles y gases industriales y a los centros de inyección de dióxido de carbono a informar sobre sus emisiones.
Expertos advierten que suprimir el requisito aumenta el riesgo de más emisiones, al dejar sin responsabilidad pública a las compañías por sus vertidos tóxicos en el aire. Además, recortaría la vigilancia de la calidad del aire y afecta la lucha contra el cambio climático.
Joseph Goffman, que dirigió la Oficina de Aire y Radiación de la EPA bajo la presidencia de Joe Biden, le dijo a la agencia de noticias AP que la eliminación del Programa de Información sobre Gases de Efecto Invernadero “ciega a los estadounidenses ante los hechos sobre la contaminación climática. Sin él, los responsables políticos, las empresas y las comunidades no pueden tomar decisiones sensatas sobre cómo reducir las emisiones y proteger la salud pública”.
Al ocultar la información sobre la contaminación al público, “el administrador Zeldin está negando a los estadounidenses la capacidad de ver los resultados perjudiciales de sus acciones sobre la contaminación climática, la calidad del aire y la salud pública”, dijo Goffman. Calificó la propuesta como “otro ejemplo de la administración Trump que pone a los contaminadores antes que la salud de las personas”.
Lee Zeldin defiende la eliminación del programa
Lee Zeldin, administrador de la EPA, considera que el Reporte de gases de efecto invernadero es costoso y no contribuye ni a la salud ni al medioambiente.
“Cuesta a las empresas y a la industria manufacturera estadounidenses miles de millones de dólares, encarece el coste de la vida, pone en riesgo la prosperidad nacional y perjudica a las comunidades estadounidenses”, añadió.
Según Zeldin, la eliminación ahorraría a las empresas estadounidenses 2,400 millones de dólares en costes reglamentarios en los próximos 10 años y mantendría las obligaciones legales de la agencia respetando la Ley de Aire Limpio (ley que ya sufrió una modificación).
El director de EPA aseguró que la reducción de la normativa general sobre la industria estadounidense permitirá a las empresas “centrar los gastos de cumplimiento en beneficios ambientales reales y tangibles”.

