Los familiares de las víctimas de las inundaciones ocurridas en julio pasado en un campamento a orillas del río Guadalupe, en Texas, presentaron una demanda contra el estado el 23 de febrero. En el recurso legal, alegan que las autoridades no hicieron cumplir un plan de evacuación necesario para garantizar la seguridad de las campistas, quienes en su mayoría eran menores de edad.
La demanda civil, interpuesta en el Tribunal de Distrito de los Estados Unidos en Austin, sostiene que el Departamento de Servicios de Salud del Estado de Texas (DSHS) y seis de sus funcionarios vulneraron los derechos constitucionales a la vida y la integridad física de las víctimas.
Según el documento, las autoridades aprobaron las licencias de Camp Mystic a pesar de que el campamento no contaba con el plan de evacuación obligatorio.
¿Qué se sabe sobre la demanda a Texas?
- El recurso legal representa a nueve de las víctimas: siete niñas que asistían al campamento cristiano de verano y dos adolescentes que trabajaban como cuidadoras.
- En este suceso perdieron la vida un total de 27 personas, entre campistas y personal de la institución.
- La demanda afirma que la ausencia de un plan de evacuación generó pánico entre los empleados cuando el nivel del agua subió el 4 de julio, provocando una demora fatal que impidió trasladar a las menores a un lugar seguro.
- La página web de DSHS, la licencia actual del campamento juvenil de Camp Mystic vence el 31 de marzo.
A pesar de la tragedia, el campamento anunció en diciembre sus planes de reapertura para el próximo verano en una nueva sede en Cypress Lake, la cual describen como una ubicación independiente de las antiguas instalaciones en el río Guadalupe.
Sin embargo, el vicegobernador Dan Patrick solicitó al DSHS que no se renueve la licencia hasta que concluyan las investigaciones.
“Por favor, no renueven la licencia de 2026 para Camp Mystic hasta que se completen todas las investigaciones legislativas y se tomen las medidas correctivas necesarias”, expresó Patrick en un comunicado.
A casi un año de la inundación
Las lluvias, que se intensificaron el viernes 4 de julio de 2025 y se prolongaron durante todo ese fin de semana, dejaron un saldo total de 104 víctimas en la región, incluidos 54 adultos y 28 niños.
El Departamento de Seguridad Pública (DPS) de Texas informó que el condado de Kerr fue la zona más afectada, con numerosas viviendas colapsadas y vehículos arrastrados por la corriente.
Por su parte, la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, declaró en ese momento desconocer si hubo fallas en los sistemas de alerta de emergencia que pudieran haber incrementado la cifra de fallecidos.
El meteorólogo John Morales explicó a Huella Zero que el aumento de los gases de efecto invernadero (GEI) ha acelerado el cambio climático, agravando los desastres naturales.
“Esto conduce a inundaciones súbitas como las observadas en Texas. El ciclo hidrológico se ha acelerado: los suelos se secan más rápido, intensificando las sequías, y cuando llueve, lo hace con mayor fuerza”, señaló.
Morales enfatizó que, si bien no se puede asignar un porcentaje exacto de culpa al calentamiento global para este evento específico, lo ocurrido en Texas es consistente con lo que debe anticiparse en un planeta que se calienta.
“Simple y sencillamente estoy diciendo que lo que ocurrió en Texas es consistente con lo que nosotros deberíamos anticipar ocurra con mayor frecuencia en un planeta que está en calentamiento”, enfatizó.

