Cada verano, trabajadores, militares y rescatistas visitan el extremo inferior del glaciar Colony, en las montañas Chugach al sur de Alaska; un sitio que quedó expuesto hace 13 años debido al deshielo. Según National Geographic, en este lugar convergen grietas más altas que casas con piezas metálicas como tuercas, turbinas y neumáticos pertenecientes a un avión que permaneció sepultado desde 1952.
Sin embargo, los restos de la aeronave no es lo único que emerge de las grietas del glaciar. Con el descongelamiento resurgen también los restos de los militares que desaparecieron cuando el avión C-124 Globemaster II se estrelló hace más de siete décadas.
El 22 de noviembre de 1952, el C-124 Globemaster II, con 52 personas a bordo, partió de la Base Aérea McChord con destino a la Base Elmendorf. La aeronave, identificada como MATS 1107 en su último contacto por radio a las 19:53, se desvió de su ruta debido a fuertes vientos, perdiendo acceso a radiobalizas clave. Aproximadamente a las 20:15, el avión impactó a toda velocidad contra el Monte Gannet, a solo 80 km de su destino.
Se estima que el choque ocurrió en apenas tres décimas de segundo, provocando una avalancha que dispersó los restos sobre el glaciar Colony.
Hallazgos tras el deshielo de glaciares en Alaska
En un día gélido de julio de 2025, se descubrieron fortuitamente los restos de James Kimball, un miembro de la tripulación cuya identificación había sido difícil hasta entonces. De acuerdo con National Geographic, Kinsea Ragland, supervisora de la búsqueda, notó una masa oscura congelada en una cresta de hielo.
Al investigar, se hallaron fragmentos de una chaqueta de vuelo y restos humanos pertenecientes a Kimball, de quien no se disponía de muestras de ADN previas. Con este hallazgo, ya se han recuperado los restos de 49 de los 52 militares desaparecidos en el accidente.
El mismo equipo militar inspecciona regularmente el glaciar Eldridge, situado a 140 millas al noroeste. Allí se han encontrado fragmentos de un C-119 Flying Boxcar, otro avión militar estrellado en 1952 con 19 personas a bordo, aunque hasta el momento no se han hallado restos humanos en esa zona.
Actualmente, voluntarios y científicos buscan otros seis grandes accidentes aéreos que se cree permanecen ocultos bajo el hielo glacial de Alaska y áreas canadienses.
Derretimiento de glaciares
Samarys Seguinot-Medina, directora de Salud Medioambiental de Acción Comunitaria de Alaska contra los Tóxicos, comentó a Huella Zero en entrevistas pasadas que Alaska están evidenciando un rápido cambio climático, con un invierno cálido, lluvioso y sin nieve en la ciudad y en casi todo el estado.
“Las temperaturas promedio continúan aumentando cada año. Se evidencia un mayor derretimiento del permafrost, glaciares, aumento de fenómenos atmosféricos extremos y más frecuentes (similares a zonas tropicales)”, explicó.
Por su parte, un estudio advierte que la desaparición de glaciares a nivel mundial alcanzará su punto máximo entre 2041 y 2055, con la pérdida anual de hasta 4,000 glaciares.
El informe, publicado en diciembre de 2025 en la revista científica Nature, proyecta que en 2041 el pico global de extinción de glaciares alcanzará aproximadamente 2,000 al año y que, a mediados de 2050, se intensificará hasta unos 4,000 anuales.
Los investigadores advierten que el momento de la extinción máxima de los glaciares varía entre regiones debido a las diferencias en el tamaño de los glaciares, los inventarios y los tiempos de respuesta.

