Los periodistas enfrentan el desafío de informar sobre el cambio climático con precisión y sin recurrir al alarmismo. Por ello, capacitar a los medios y sus profesionales es clave para fomentar una audiencia informada y comprometida.
Aprender a comunicar sobre la crisis climática con claridad y sin sensacionalismo permite generar conciencia, impulsar acciones y evitar la fatiga informativa que con frecuencia conduce a la inacción.
Con ese enfoque desde Huella Zero realizamos el presente artículo, basado en información ofrecida por Tais Gadea Lara, periodista experta en cambio climático, en el webinar titulado “Cómo contar historias sobre cambio climático sin ser apocalípticos” del Media Climate Accelerator Training.
¿Por qué es importante?
La Unesco advirtió en 2021 que la desinformación y la información falsa amenazan los conocimientos y los métodos científicos. Más recientemente, organizaciones dedicadas a hacer seguimiento a la difusión de la información sobre el cambio climático emitieron un reporte en el que consideraron que las narrativas del periodismo sobre el tema aún no cumplen con las expectativas de los usuarios.
La organización de Naciones Unidas afirmó que los ataques a la validez de la ciencia suponen una seria amenaza al debate público plural e informado. La desinformación puede fomentar duda o incluso incredulidad sobre los problemas medioambientales, su impacto y urgencia; y socavar los esfuerzos internacionales para enfrentarlos.
Combatir la desinformación con explicaciones
Gadea explicó que aunque durante la última década la conversación en torno al cambio climático ha aumentado, también es cierto que la narrativa se ha centrado principalmente en el problema. Este enfoque genera una distancia con las audiencias, quienes perciben el problema como algo lejano en el tiempo y el espacio o como una situación que no los afecta directamente.
“Tenemos que lograr un balance entre el problema y las soluciones. Hay algo que todavía la ciencia nos dice: hay una ventana de posibilidad de acción. Entonces, es importante comunicar el estado de la situación con el cambio climático y por qué es necesario actuar”, dijo al inicio del webinar.
La experta subrayó la importancia de no atribuir toda la responsabilidad a las personas sobre cómo sus acciones pueden hacer una diferencia para combatir el calentamiento global. En cambio, resalta la necesidad de que las personas entiendan el valor de las acciones sistemáticas, individuales o colectivas, dirigidas a cuidar el medio ambiente y que también apoyen iniciativas políticas que fortalezcan la lucha continuada.
La “llegada del apocalipsis” ambiental paraliza
Narrar historias sobre el cambio climático sin dejar ver una vía de escape, una capacidad de redención o de esperanza también representa un problema al abordar la información sobre el clima y su impacto en la sociedad.
Por ejemplo, pretender informar sobre cambio climático con la imagen de un oso polar y los polos derritiéndose solo le da un tono lejano al problema.
“Esta narrativa lleva a la gente a evitar las noticias sobre el cambio climático. Encima de todas las malas noticias ─problemas económicos, noticias de guerras, tragedias─ hablamos de inundaciones, de calor y de cambio climático. La gente se fatiga cuando hablamos de un problema pero sin ofrecer soluciones; sino que lo planteamos como crisis, de manera que es el fin del mundo. Eso solo genera un bloqueo en la audiencia”, señaló.
Conectar y explicar los impactos del cambio climático dentro de una comunidad contribuye a mejorar las narrativas, la concientización y promueve un cambio tanto en lo individual como en lo colectivo. También es importante dar valor local a las historias o denuncias.
Si bien la mayoría de las personas considera real el cambio climático, también es cierto que gran parte de los consultados piensa que es un problema “para las futuras generaciones”, según datos de Yale Climate Change Communications. Los periodistas deben preguntarse cómo sus historias contienen elementos que las hacen hiperlocales.
Cómo enfrentar el problema de la comunicación
No se trata de caer en extremos: ni alarmismo ni optimismo ingenuo. Hay que ofrecer soluciones y mencionar el problema pero buscando un balance.
Debe mostrarse cómo las acciones a diferentes niveles se interrelacionan y se complementan. También enfatizó la importancia de entrevistar a las fuentes adecuadas en sus roles correspondientes (políticos sobre medidas, científicos sobre ciencia) y de mejorar la comunicación entre periodistas y científicos.
“No tengan miedo en repreguntar y hacer incluso las preguntas que ustedes consideren como más tontas a los científicos porque lo más importante es que nosotros comprendamos lo que nos dicen los científicos para poder traducirlo correctamente”, apuntó.
Uno de los enfoques más importantes para informar sobre el medioambiente es hacerlo a través del periodismo de acciones o soluciones que se centre en lo que se está haciendo, lo que funciona, lo que se puede mejorar e imitar.
Además, al momento de reportar sobre la desinformación se debe evitar reproducir las noticias falsas, el contenido manipulado o las narrativas desinformantes.
Un decálogo sobre cambio climático para periodistas
- Buscar un balance entre informar sobre el problema y destacar las soluciones o acciones posibles.
- Basar la información en fuentes científicas confiables y traducirlas a un lenguaje entendible para la audiencia.
- Ser rigurosos y precisos en los datos. Evitar la exageración en los titulares.
- Conectar las historias globales con el impacto local y personal.
- Mostrar la diversidad y complejidad de las acciones climáticas, vinculando lo individual, colectivo y sistémico.
- Entrevistar a las fuentes adecuadas en sus roles correspondientes y mejorar la comunicación y la confianza con la comunidad científica.
- Considerar enfoques de periodismo explicativo y constructivo para combatir la fatiga de la audiencia.
- Ser conscientes del riesgo de viralizar desinformación al intentar desmentirla.
- Seleccionar cuidadosamente las imágenes para que reflejen la realidad y fomenten la comprensión y la acción.
- Cuidar la propia salud mental al cubrir temas tan intensos.
Huella Zero es un programa de Sachamama, una organización sin ánimo de lucro que trabaja para impulsar una economía de energía limpia para todos y actitudes, comportamientos y estilos de vida sostenibles.

