El aumento de las temperaturas de forma sostenida en el mundo es una de las principales consecuencias de la actividad humana, que ha incrementado los niveles de dióxido de carbono en la atmósfera. En la actualidad, la temperatura del planeta es 1,3°C más alta en comparación con 1850.
El calor también se manifiesta en las noches cuando la mayoría de las personas duermen. El aumento de las temperaturas nocturnas dificultan la recuperación del calor diurno, lo que tiene consecuencias graves y de gran alcance, según un informe de Climate Central, una organización independiente que investiga sobre el cambio climático y sus consecuencias en todo el mundo.
¿Cómo se calcula el aumento de las temperaturas nocturnas?
Para identificar las noches más calurosas, Climate Central calculó el número de días en los que la temperatura nocturna —considerada mínima— superó los 18°, 20°C y 25°C. También usó el sistema de atribución diaria del Climate Shift Index para cuantificar cómo ha influido el cambio climático en el número de días de calor.
El sistema Climate Shift Index utiliza patrones observados de calentamiento y 24 modelos climáticos globales para estimar la temperatura nocturna que se habría producido en una situación contraria.
El análisis considera la temperatura media de los últimos 10 años (2014-2023) en poblaciones de Estados Unidos con más de 100,000 habitantes.
El umbral de 20 °C se eligió debido a los posibles efectos sobre la salud y el sueño de las temperaturas nocturnas superiores a este umbral. El Equipo de Expertos en Detección e Índices (ETCCDI) definió las Noches Tropicales como aquellas en las que la temperatura mínima diaria supera los 20° C
Las ciudades de EE. UU. con más noches calientes
En la mayoría de las ciudades de EE.UU. se registró una media de al menos 5 días en los que la temperatura mínima superó los 20°C. El cambio climático añadió entre 10 y 20 días al número de noches en las que las temperaturas superaron los 25 °C en muchas otras ciudades de EE.UU.
Nueve de las diez ciudades con mayor número de días añadidos debido al cambio climático en los que las temperaturas mínimas superaron los 20°C se encuentran en el centro y norte de California.
Merced, Clovis, Fresno, Visalia, Bakersfield, Redding, Chico, Turlock y Yuba City experimentaron experimentaron una media de entre 45 y 58 días por encima de este umbral.
La localidad de St. George, en Utah, ocupa el décimo lugar, con una media de 41 días influidos por el cambio climático.
El cambio climático está haciendo que las noches sean más cálidas incluso en los estados más fríos. Por ejemplo, todas las ciudades evaluadas en Wisconsin y Michigan tuvieron más de 10 días, con una exposición máxima en Appleton, WI (16 días) y Muskegon, MI (23 días).
En muchas ciudades de EE. UU. también se observó una tendencia similar en el número de días añadidos por el cambio climático en los que la temperatura superó los 25 °C.
Las 24 ciudades de EE. UU. con el mayor número de días adicionales debido al cambio climático se ubican en Florida, Texas, Luisiana, Nevada y Arizona, con un rango de 40 a 53 días extras.
Arizona, con una media de entre 40 y 53 días adicionales, es una de las que acumula más noches cálidas. Entre las ciudades más destacadas figuran Port St. Lucie (53 días), Scottsdale (52 días), Laredo (49 días) y North Las Vegas (48 días).
Otras ciudades de los mismos cinco estados, junto con ciudades como Mobile, Alabama, Gulfport, Mississippi, Honolulu, Hawaii, Charleston, Carolina del Sur, Indio, California, y Virginia Beach, Virginia, experimentaron entre 20 y 40 días adicionales con este umbral debido al cambio climático.
¿Cómo afecta el calor nocturno al sueño?
Un estudio, citado por Climate Central, demuestra que el riesgo relativo de mortalidad en los días con noches calurosas puede ser un 50% mayor que en los días de invierno. El aumento de las temperaturas nocturnas también causa efectos desiguales en el sueño y en la salud.
La falta de sueño de calidad puede tener una serie de problemas de salud física y mental, perjudica el funcionamiento cognitivo, afecta negativamente al desarrollo cerebral, el aprendizaje y el rendimiento escolar de los niños y aumenta la probabilidad de accidentes laborales.
La Agencia Europea de Medio Ambiente define las noches tropicales como aquellas en las que la temperatura mínima es de, al menos, 20°C, lo que provoca malestar fisiológico y afecta a la salud humana e impide que la temperatura corporal baje durante la noche.
En EE. UU., los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades recomiendan mantener la temperatura ambiente entre 18,3°C y 20°C (65 a 68ºF) por la noche y la Fundación Nacional del Sueño sugiere entre 15,6°C y 19,4°C (60 a 67ºF).
Un estudio reciente aporta “la primera prueba a escala planetaria de que las temperaturas más cálidas que la media erosionan el sueño humano”, y muestra que las temperaturas mínimas nocturnas superiores a 25°C aumentan en 3,5 puntos porcentuales la probabilidad de dormir menos de siete horas en comparación con la temperatura mínima nocturna óptima. Esto fue destacado por la organización en su informe.
La Organización Mundial de la Salud recomienda mantener la temperatura ambiente a 24 °C durante la noche.

