Un estudio realizado y publicado por la Universidad de Buffalo (UB) descubrió que la contaminación del aire afecta la salud mental de los neoyorquinos, sin embargo, los efectos adversos se observaron mayormente en las comunidades más vulnerables de Nueva York.
La investigación se basó en 17 ciudades del estado de Nueva York. Se determinó que los barrios en los que prevalece la población afroamericana y aquellos donde hay un alto índice de contaminación están estrechamente relacionados con el aumento de visitas a las salas de emergencia por trastornos mentales.
“Se observó una relación significativa entre la exposición a contaminantes atmosféricos y las visitas a urgencias en los distintos barrios de estas ciudades, pero fue más pronunciada en las comunidades excluidas, lo que afectó negativamente a la población vulnerable que aún vive allí”, aseguró profesora asociada de Geografía de la UB y autora principal del estudio, Eun-Hye Enki Yoo.
La salud mental, la contaminación atmosférica y la segmentación de la población
En las 17 localidades vulnerables, entre ellas Búfalo, Niagara Falls, Rochester, Albany y los distritos de la ciudad de Nueva York, tienen peor calidad del aire debido a su proximidad con las industrias y autopistas, de acuerdo con la investigación
Estas localidades están clasificadas como categoría D por la Administración Federal de la Vivienda (FHA, por sus siglas en inglés), organismo encargado en calificar los riesgos crediticios de las comunidades de la A a la D (en la cual esta última es considerada como la de mayor riesgo).
“No es casualidad que estos barrios con calificación D tuvieran una mayor población de residentes no blancos, ya que la FHA llegó a la conclusión de que las viviendas cercanas a residentes afroamericanos podrían perder valor inmobiliario”, señaló el informe.
Por su parte, John Roberts, director asociado de formación clínica en el Departamento de Psicología de la UB, instó a los residentes y autoridades a preguntarse sobre los efectos de la exposición a los ambientes contaminados en la salud mental de la población.
Asimismo, el estudio de la Universidad de Buffalo indicó que los niveles elevados de contaminantes son potenciadores de patologías psicológicas como la ansiedad, depresión, esquizofrenia, trastornos por abuso de sustancias y demencia.

La relación entre contaminación y las visitas a urgencias
Para cotejar esta información, los especialistas Eun-Hye Enki Yoo y John Roberts recopilaron información de pacientes del Departamento de Salud de Nueva York desde el año 2005, los cuales fueron comparados con las predicciones diarias de la calidad del aire mediante modelos de aprendizaje automático.
Según los datos publicados, se encontró que cuando los niveles de contaminación por partículas finas o dióxido de nitrógeno eran elevados en los sectores clasificados como “D”, las visitas a urgencias por trastornos mentales aumentaron 1,04% y 0,44%, respectivamente, dos días después.
Mientras que en las localidades A (consideradas por la FHA como de menor riesgo), los expertos no hallaron relación entre los niveles de contaminación y un aumento de pacientes en las salas de urgencias.
“Hay muchas razones, incluidos los determinantes sociales de la salud, por las que hay más visitas a urgencias en una zona concreta que en otra, pero disponemos de métodos que nos permiten controlar las afecciones preexistentes y el estatus socioeconómico. Los datos mostraron de forma bastante concluyente que los sectores marginados se llevan la peor parte de los problemas de salud mental inducidos por la contaminación atmosférica”, agregó Yoo.
La investigación también demostró que la asociación entre los contaminantes elevados y el aumento de las visitas a urgencias solo se producía cuando la temperatura oscilaba entre los 40 °F y 70 °F; y que los más susceptibles a la contaminación del aire son los niños y adolescentes, así como adultos entre los 35 y 64 años de edad.
“Ambos resultados sugieren que estar al aire libre es un factor importante en la exposición a los contaminantes, ya que la gente tiende a estar más al aire libre durante los días de temperaturas suaves y los jóvenes suelen estar más al aire libre que los mayores”, concluyó Yoo.
Contenido especial de Huella Zero publicado inicialmente en El Diario de Nueva York.
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