El Departamento de Comercio de los Estados Unidos suspendió el desarrollo de una herramienta que ayudaría a las comunidades a predecir cómo el aumento de las temperaturas globales incide en las lluvias extremas, publicó de forma exclusiva The Washington Post citando a tres fuentes familiarizadas con la decisión.
La suspensión del desarrollo de la herramienta, parte del proyecto Atlas 15 de la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA, en inglés), expone a las comunidades más vulnerables a sufrir las consecuencias de las tormentas extremas causadas por el cambio climático.
La decisión toma especial relevancia después de las inundaciones ocurridas en Texas a inicios de julio, que dejaron más de 100 fallecidos; y las inundaciones de Nueva York y Nueva Jersey de la semana pasada, que causaron dos muertes.
El secretario de Comercio, Howard Lutnick, ordenó una revisión del Volumen 2 del Atlas 15 esta primavera y lo dejó en suspenso, según funcionarios vinculados a la NOAA con conocimiento del proyecto.
La portavoz del Servicio Meteorológico Nacional, Erica Grow Cei, confirmó la decisión. Añadió que la revisión busca “garantizar que los fondos destinados a la investigación y las inversiones en tecnología se utilicen de la mejor manera posible para el pueblo estadounidense”. No está claro cuánto durará la suspensión.
Ed Clark, exdirector del Centro Nacional del Agua y uno de los principales responsables del Atlas 15, afirmó que el segundo volumen estaba casi finalizado antes de su jubilación en abril y que el trabajo restante implicaría un costo mínimo.
¿Qué hacía la herramienta y por qué era importante para las comunidades?
Atlas 15 es un conjunto de datos que predice tormentas de cierta duración e intensidad en zonas de los Estados Unidos. Tiene dos partes: una para evaluar los riesgos actuales de las comunidades y otra para proyectar cómo cambiarán esos riesgos en futuros escenarios climáticos.
Los datos de Atlas 15 estiman con qué frecuencia podrían ocurrir lluvias intensas en todas las zonas de los Estados Unidos en cierto período, y ayudaría a las comunidades a determinar el nivel de precipitaciones esperado anualmente, incluidas aquellas que suceden una vez por siglo.
El lanzamiento de Atlas 15 era esperado por ingenieros civiles y planificadores regionales, así como otros grupos de la NOAA para formular regulaciones y optimizar diseños de infraestructuras que llevan años atrasados.
Sin embargo, se espera que el volumen 1 se publique a finales de año, confirmó al diario Fernando Salas, director del área de geointeligencia del Centro Nacional del Agua.
Evitar tragedias y tener una infraestructura más resiliente
A medida que las inundaciones y otros desastres meteorológicos afectan Estados Unidos, la necesidad de poner en marcha herramientas como Atlas 15 es crítica. La reducción y eliminación de estos programas deja a las comunidades expuestas a las inclemencias de las lluvias e inundaciones.
Los expertos consideran que las decisiones de la administración Trump son un retroceso para la ciencia climática. El gobierno despidió a los científicos responsables de redactar la Evaluación Nacional del Clima -un estudio encargado por el Congreso que suele publicarse cada cuatro o cinco años- y desmanteló el programa que supervisa los informes.
En un documento presentado al Congreso el mes pasado, el presidente Trump propuso cortar por completo la financiación de la investigación climática de la NOAA y eliminar muchos de los laboratorios e institutos de la agencia.
La mayoría del gasto federal para atender desastres se centra en ayudar a las comunidades a reconstruir infraestructura dañada debido a que no contaba con tecnología para resistir los efectos causados por fenómenos vinculados al cambio climático.
Las comunidades quedan atrapadas en un ciclo costoso: reconstruir tras cada desastre sin poder prevenir el siguiente. La falta de inversión en adaptación climática trae más gastos para los fondos federales.

