La Organización Meteorológica Mundial (OMM) advirtió en un informe que los océanos han absorbido más del 90% del calor acumulado por las emisiones de gases de efecto invernadero desde 1971, lo que los está llevando a experimentar “cambios que serán irreversibles en los próximos siglos”.
En el texto se menciona cómo el deshielo en zonas de Groenlandia y la Antártida, junto con la absorción del calentamiento global por los océanos, además de añadir más agua a las franjas costeras del planeta, eleva la temperatura de las corrientes marinas, ocasionando la muerte de biodiversidad, especialmente la de los corales.
“Se espera que los 2,000 metros superiores del océano continúen calentándose debido al calentamiento acumulado en el sistema de la Tierra, como consecuencia del cambio climático, una modificación que es irreversible en escalas temporales de siglos y milenios”, advierte la OMM.

Para dimensionar lo que sucede al extremo norte del continente americano, indicaron que, al analizar el incremento global en el nivel del mar entre 1993 y 2023, este fue de 9,4 centímetros.
Sin embargo, durante ese mismo período existe evidencia que demuestra que el Pacífico tropical alcanzó a subir más de 15 centímetros en algunos puntos.
Pese a las políticas actuales implementadas en varios países del llamado “primer mundo” con respecto a sus industrias y el reemplazo de hidrocarburos por energías verdes, el nivel del mar en la región podría subir otros 15 centímetros entre 2020 y 2050.
“Existen crecientes preocupaciones de que algunas islas-nación puedan volverse inhabitables, con implicaciones para su reubicación, soberanía y condición de Estado. Se necesitan recortes profundos, rápidos y sostenidos AHORA en las emisiones de gases de efecto invernadero globales para mantenerse en una trayectoria de calentamiento a largo plazo de 1,5 grados”, destaca el texto.
Cabe señalar que, entre las consecuencias del calentamiento global que diversas organizaciones piden frenar de inmediato, no solo figura el incremento en el nivel del mar, sino también incendios forestales, sequías y fuertes vientos, por citar algunas.

