Las de una gran cantidad de sargazo flotando en el océano sacudieron las redes sociales a principios de junio de 2025. El audiovisual ampliamente replicado mostraba cómo un grupo de pescadores a bordo de una embarcación recorría miles de metros de un mar repleto de algas.
El sargazo es un tipo de alga marina parda que flota en grandes masas en el océano, formando lo que se conoce como el “Mar de los Sargazos” en el Océano Atlántico. Aunque es un ecosistema vital para muchas especies marinas, en los últimos años, debido a diversos factores como el aumento de nutrientes en el agua y el cambio climático, su proliferación ha crecido exponencialmente.
Debido al incremento de la temperatura en el mar y a la acumulación de nitrógeno y fósforo, la concentración de algas flotando en el Océano Atlántico tropical es mucho mayor con respecto a años anteriores y ha comenzado a afectar a las costas de del caribe desde Puerto Rico hasta Guyana encendiendo la alerta en el Este de Estados Unidos.
La preocupación radica en que, conforme las algas mueren liberan gases tóxicos dañinos para la vida de varias especies marinas y en cuanto llegan a la costa la cubren por completo expulsando un insoportable olor para quienes están cerca de él una vez que se pudre, lo cual causa náuseas y problemas respiratorios.
En junio de 2022, se registraron 22 millones de toneladas métricas de sargazo y para este año un informe dado a conocer por el Laboratorio de Oceanografía Óptica de la Universidad del Sur de Florida, el cual se basa en imágenes satelitales difundidas por la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA), estima que la cantidad podría incrementarse a 38 millones de toneladas métricas no sólo contaminando el agua, sino también el aire.
¿Cómo se originó el sargazo?
Desde que se formó el Gran Cinturón de Sargazos del Atlántico, en 2011, científicos de todo el mundo estudian el comportamiento de las algas con el objetivo de encontrar solución a un problema que no para de crecer.
El mal olor de las algas en descomposición proviene del sulfuro de hidrógeno, amoníaco y las aminas que participan en dicho proceso.
Cuando las playas se llenan de sargazo en descomposición, los turistas dejan de visitarlas, eso también implica un enorme problema para la sustentabilidad de las personas que dependen de ello.

En el Caribe y sus alrededores existen tres tipos diferentes de sargazo, los cuales se reproducen asexualmente mientras se mantienen a flote, pero antes de llegar a la costa la mayor parte de este conjunto algas muere.
Otro punto negativo del sargazo es que bloquea la luz solar que los arrecifes de coral necesitan para sobrevivir. Si un coral muere eso repercute en el incremento de la temperatura en las corrientes marinas. Además, si las algas se hunden, llegan a sofocar a los arrecifes y las praderas marinas.
A pesar de que las autoridades y la industria turística han invertido decenas de millones de dólares montando barreras para evitar la llegada de bancos de algas en mal estado a la costa, el titánico esfuerzo está lejos de resultar positivo.
Quienes analizan de cerca el problema del sargazo señalan que, comienza aparecer hacia el final de la primavera.
Después, en el verano, alcanza su punto máximo y no es hasta finales del otoño o principios del invierno cuando empieza a disminuir.
Por el momento, en la Costa Este de Florida se observan ya grandes acumulaciones de algas muertas en zonas como Miami Beach y Key Biscayne, pero esto es tan sólo el principio.

