Las aves migratorias están surcando los cielos del estado de New York y para protegerlas se ha implementado la iniciativa “Luces Apagadas”, a fin de evitar que la iluminación exterior no esencial afecte el viaje de los pájaros.
La iniciativa ordena a los edificios estatales que apaguen la iluminación exterior no esencial de 11:00 pm a 6:00 pm del 15 de abril al 31 de mayo, y durante el pico de migración de otoño, del 15 de agosto al 15 de noviembre.
También se recomienda a las agencias estatales cerrar las persianas cuando sea posible y apagar la iluminación interior no esencial durante el período “Luces Apagadas”.
La comisionada interina del Departamento de Conservación Ambiental del Estado de Nueva York (DEC), Amanda Lefton, dijo que la iniciativa “es una manera sencilla para que las agencias del estado y los neoyorquinos puedan proteger la vida silvestre y los ecosistemas, y ayudar a diversas especies de aves a tener un viaje migratorio seguro y exitoso”.
La comisionada de la Oficina de Servicios Generales del Estado de Nueva York, Jeanette Moy, destacó que con “Luces Apagadas” se invita a todos los neoyorquinos a ayudar a las aves migratorias a evitar obstáculos peligrosos simplemente “accionando un interruptor o cerrando una persiana para reducir el exceso de iluminación”.
Las autoridades de New York informaron que muchas especies de aves playeras y cantoras dependen de las constelaciones para desplazarse hacia y desde sus zonas de reproducción de verano a través del estado.
Y que el exceso de iluminación exterior, especialmente en condiciones climáticas adversas, puede causar desorientación en las aves migratorias, un fenómeno conocido como atracción lumínica fatal.
“Según varios estudios, esta atracción puede provocar colisiones con ventanas, paredes, focos o el suelo, y la muerte de más de 1 mil millones de aves al año en EE. UU.”, indicó el DEC. La mayoría de las aves migratorias pasan por el centro de Nueva York durante la noche.
Muchas especies de aves migratorias migran de noche, cuando los cielos son más seguros. Las temperaturas del aire son más frescas, las corrientes de aire son menos turbulentas y los depredadores aviares son menos activos, de acuerdo con Lights Out Central New York.
Ese programa fue creado en octubre de 2024 por la Onondaga Audubon Society en respuesta a la urgente necesidad de proteger a millones de aves migratorias que descansan y anidan en el centro de Nueva York durante el pico migratorio.
“Aterrizar al amanecer también permite una alimentación óptima, ya que los insectos se vuelven activos. Además, la ciencia demuestra que las aves se orientan por las señales del cielo nocturno, como la luz de la luna y las estrellas. Sin embargo, la contaminación lumínica ha causado estragos en nuestro cielo nocturno”, informó Lights Out Central New York.
Meredith Barges, presidenta de “Lights Out Central New York”, dijo que la solución a la contaminación lumínica que puede perjudicar a las aves migratorias es muy sencilla: “Apague las luces”.
Reducir la iluminación de los edificios durante la temporada migratoria tiene beneficios también para las personas como una mejor salud, ahorro de dinero, reducen el consumo de energía y pueden ser más ecológicos, enumeró “Lights Out Central New York”.
Otros también implementan esa iniciativa como Connecticut, Minnesota y Texas, mientras que las ciudades que tiene vigente el programa son Atlanta, Baltimore, Boston, Chicago y Washington D.C., además de New York.
Alarmante descenso de la población de aves
Un informe divulgado en marzo pasado reveló un descenso continuo y generalizado de las poblaciones de aves en todos los hábitats continentales y marinos, con 229 especies que requieren medidas urgentes de conservación.
El reporte “Estado de las Aves de EE. UU. 2025” es elaborado por una coalición de organizaciones científicas y de conservación, y en 2019 documentó la pérdida de 3 mil millones de aves en Norteamérica en 50 años.
Entre las conclusiones del nuevo informe se indica que más de un tercio de las especies de aves de EE. UU. presentan una preocupación de conservación alta o moderada, incluyendo 112 especies en punto crítico que han perdido más del 50 % de sus poblaciones en los últimos 50 años.
Se detalló que eso incluye 42 especies en alerta roja que enfrentan poblaciones “peligrosamente bajas”, como el colibrí de Allen, el mirlo tricolor y el gorrión de marisma, “aves que están en riesgo si no se interviene de inmediato”.
“Las aves nos indican que estamos en una emergencia total en todos los hábitats”, dijo Marshall Johnson, director de conservación de la Sociedad Nacional Audubon.

