Un proyecto de ley para aplicar una moratoria temporal sobre la autorización de nuevos centros de datos y su ubicación en el estado de New York fue presentado por congresistas ante preocupaciones del alto consumo energético, su impacto ambiental y el aumento en las tarifas eléctricas para los residentes.
La senadora estatal Liz Krueger y la miembro de la Asamblea Anna Kelles presentaron el proyecto de ley S.9144 que es copatrocinado por las senadoras Kristin González, Rachel May, Julia Salazar y Lea Webb.
El objetivo es imponer una moratoria de un mínimo de tres años y noventa días para la emisión de permisos para nuevos centros de datos, según la propuesta general del proyecto de ley.
Durante la moratoria, el proyecto de ley exige que el Departamento de Conservación Ambiental emita una declaración genérica de impacto ambiental sobre los centros de datos, así como cualquier regulación nueva o modificada que considere necesaria para minimizar dichos impactos.
También exige que la Comisión de Servicio Público emita un informe sobre el impacto tarifario de los centros de datos y cualquier nueva ordenanza que considere necesaria para garantizar que dichos impactos no recaigan sobre otros contribuyentes residenciales, comerciales o industriales.
Las legisladoras dijeron que es política del estado de Nueva York conservar, mejorar y proteger sus recursos naturales y su medio ambiente, así como prevenir, reducir y controlar la contaminación del agua, la tierra y el aire, con el fin de mejorar la salud, la seguridad y el bienestar de los ciudadanos del estado, así como su bienestar económico y social general.
Explicaron que la proyección de triplicar el número de centros de datos en todo el país en los próximos cinco años resultaría en que estos consumieran más electricidad que 28 millones de hogares.
Mientras que se ha proyectado que el consumo de electricidad de los centros de datos en Nueva York aumentará en más de 9000 MW, lo que equivale aproximadamente al doble del consumo de electricidad de todos los hogares
neoyorquinos en conjunto.
El 56% de la electricidad utilizada para alimentar los centros de datos proviene de combustibles fósiles.
“Los centros de datos utilizan combustibles fósiles de forma desproporcionada, con una intensidad de carbono promedio un 48% superior a la media nacional”, se indica en el proyecto de ley.
Precisa que incluso cuando los centros de datos utilizan energía renovable, a menudo captan el nuevo desarrollo de generación renovable que, de otro modo, habría permitido el cierre o la reducción de la dependencia de las centrales eléctricas de combustibles fósiles.
Lo que resulta en un uso continuo de la generación de energía basada en combustibles fósiles más allá de las expectativas actuales.
“El crecimiento de los centros de datos es incompatible con los compromisos climáticos de Nueva York”, de acuerdo con el proyecto.
Un análisis de Bloomberg sobre los precios mayoristas de la electricidad reveló que el 70% de las ubicaciones con aumentos de precios interanuales se encontraban dentro del 50%.
Voces de las organizaciones no gubernamentales
El proyecto fue presentado después de que más de 50 organizaciones de todo el estado de Nueva York exigieron una moratoria nacional para la aprobación y construcción de nuevos centros de datos.
Las organizaciones denunciaron en una carta enviada al Congreso de Nueva York el consumo masivo e insostenible de energía y agua por parte de los centros de datos, así como el desorbitado aumento de los costos de los servicios públicos para familias y pequeñas empresas.
El grupo ambientalista nacional Food & Water Watch, tuvo la iniciativa de hacer la petición que fue respaldada por Greenpeace, Amigos de la Tierra, Americans for Financial Reform, Médicos por la Responsabilidad Social, Acción Ciudadana de Nueva York, Comunidades de Nueva York por el Cambio y For the Many, entre otras.
“La rápida expansión de los centros de datos en Estados Unidos, impulsada por la inteligencia artificial (IA) generativa y el auge de las criptomonedas, representa una de las mayores amenazas ambientales y sociales de nuestra generación”, alertó en la misiva.
Detalló que esta expansión está incrementando rápidamente la demanda de energía, generando más contaminación por combustibles fósiles, agotando los recursos hídricos y elevando los precios de la electricidad en todo el país.
Ante esta situación instó al Congreso a unirse al llamado de las organizaciones para una moratoria nacional sobre nuevos centros de datos hasta que se puedan promulgar regulaciones adecuadas para proteger completamente a las comunidades, familias, el medio ambiente y la salud del “daño descontrolado que esta industria ya está infligiendo”.
Eric Weltman, organizador principal de Food & Water Watch en Nueva York, dijo que en momentos en que los neoyorquinos lidian con el aumento vertiginoso de las facturas de servicios públicos, los centros de datos amenazan con generar aún más costos para las comunidades.
“Es prudente que detengamos el voraz y creciente apetito del Big Data por la energía y el agua antes de que sea demasiado tarde para evitar daños masivos”, recalcó.
Contenido especial de Huella Zero, publicado inicialmente en El Diario.

