Aunque estos enormes bloques de hielo desaparecieron, los efectos sobre la tierra permanecen. Ese movimiento continuo en el terreno se conoce como ajuste isostático glacial, de acuerdo con el Servicio Oceánico Nacional, y ocurre en la región del Atlántico Medio.
Leonard Ohenhen, geofísico de Virginia Tech, afirmó que el hundimiento de la tierra es gravemente perjudicial y, a su juicio, se ha pasado por alto. Los expertos advierten sobre daños a las viviendas, infiltración de agua salada en granjas y cuerpos de agua dulce.
Una investigación previa y global de cuatro científicos del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS, sigla en inglés) halló que la tierra se hunde más rápido de lo que sube el nivel del mar en muchas ciudades costeras, no sólo en EE. UU. sino también en otras partes del mundo.
En el caso de gran parte de la ciudad de Nueva York ese hundimiento puede llegar hasta los 4 milímetros por año. Además, se prevé que el nivel del mar suba entre 8 y 30 pulgadas para el año 2050, según el estudio que fue liderado por el geofísico investigador Tom Parsons junto con Pei-Chin Wu, Meng (Matt) Wei y Steven D’Hondt, expertos en Oceanografía de la Universidad de Rhode Island.
“La combinación de hundimiento tectónico y antropogénico, aumento del nivel del mar y creciente intensidad de los huracanes implica un problema cada vez más acelerado en las zonas costeras y ribereñas. La exposición repetida de los cimientos de los edificios al agua salada puede corroer el acero de refuerzo y debilitar químicamente el hormigón, provocando un debilitamiento estructural”, advirtieron los expertos.
Un reporte de BBC Mundo refiere que las posibles soluciones cambian según las causas locales del hundimiento. Una propuesta puede ser frenar las nuevas construcciones. Además, verificar que los edificios más grandes se ubiquen sobre una base rocosa más sólida podría ayudar a reducir el hundimiento.
En algunas áreas otra respuesta puede ser disminuir la extracción de aguas subterráneas y la explotación de acuíferos subterráneos: algo que más bien aumenta con el incremento de la urbanización. Es clave saber cómo satisfacer las necesidades de agua de forma sostenible. En ciudades como Tokio, por ejemplo, también han tenido un enfoque de construir estructuras físicas, entre ellas diques de concreto, malecones, estaciones de bombeo de agua y compuertas de inundaciones.
Contenido especial de Huella Zero publicado inicialmente en El Diario de Nueva York.
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