La Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) presentó el 13 de mayo un informe mundial sobre los crímenes cometidos contra el medioambiente 2024, enfocado en el tráfico de vida silvestre, debido a que siguen en todo el mundo más de 4,000 especies afectadas, además de la devastación de bosques.
El documento señala que los esfuerzos mundiales para prevenir y contrarrestar estos delitos contra la naturaleza se ven obstaculizados a causa de las diferencias que existen en las leyes de protección del medioambiente entre las regiones.
Angela Me, directora de investigación y análisis de la UNODC, aseguró en la presentación del informe en Viena, Austria, que una legislación más estricta y uniforme podría contribuir en mayor medida a disuadir los potenciales crímenes ambientales y paralizar la acción de los delincuentes reincidentes, además de que ampliaría los recursos para la investigación de delitos contra el medioambiente.
La primera parte del documento está enfocado en la penalización de los crímenes medioambientales y cómo los 193 Estados miembros de las Naciones Unidas los definen.

Delitos considerados como violaciones graves
El estudio expuso nuevas áreas de delitos contra la naturaleza que deben ser tratados de forma general: deforestación y tala de árboles; contaminación acústica; sobrepesca; gestión de residuos; contaminación del aire, el suelo y los residuos; y daños contra la fauna y la flora silvestre.
Según el organismo internacional, al menos 85% de los países que conforman las Naciones Unidas tipifican como “delito” los crímenes contra la fauna y flora silvestres.
Asimismo, se conoció que 45% de las naciones de la ONU cuentan con condenas de cuatro años o más de cárcel por alguno de los delitos mencionados contra el medioambiente
“Nuestro estudio muestra avances a escala mundial en las leyes de protección del medioambiente. (Sin embargo) la legislación es desigual, lo que crea oportunidades para que los grupos delictivos exploten los recursos”, insistió Angela Me.
En relación con los residuos, la fauna y la flora silvestre, al menos 160 países incluyen al menos un delito penal en sus Constituciones. Pese a esto, las faltas sobre la contaminación del suelo y la acústica, solo están tipificadas como delitos en 99 y 97 países, respectivamente.

Discrepancias en la ley
La Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito destacó que existen diferencias en la aplicación de las leyes entre las empresas y los particulares. Según el informe, las compañías suelen librarse de las multas, mientras que los particulares deben afrontar hasta penas de cárcel.
Ante esto, el organismo internacional pidió a los países miembros mejorar la legislación con el propósito de que permita confiscar los medios utilizados para cometer los crímenes ambientales.
La UNODC concluyó que existen diversos ámbitos en los que las legislaciones pueden mejorar y unificar las penas medioambientales a partir de la recopilación de más datos sobre este tipo de crímenes.
También te puede interesar:
- El derecho a respirar en paz
- Por un futuro más limpio: combatir el hollín para proteger la salud pública
- Acciones que puedes tomar para ayudar a bajar la contaminación del aire
Huella Zero es un programa de Sachamama, una organización sin ánimo de lucro que trabaja para impulsar una economía de energía limpia para todos y actitudes, comportamientos y estilos de vida sostenibles.

