El cambio climático puede ocasionar una catástrofe alimentaria. De hecho, en algunos lugares ya ha puesto en riesgo la seguridad alimentaria de millones de personas que dependen del buen clima para poder producir alimentos.
Analizamos la relación entre inseguridad alimentaria y cambio climático, y sobre cómo las políticas agrícolas pueden marcar la diferencia entre escasez y abundancia junto con Mario Díaz, profesor de investigación del Museo Nacional de Ciencias Naturales de España y coordinador de la Plataforma AGRIAMBIO del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).
Díaz es el encargado de evaluar la eficacia ambiental y social del Plan Estratégico 2023-2027 de la Política Agraria Común de España.
“Una agricultura basada en cultivos herbáceos anuales es mucho más resiliente y resistente que una agricultura basada en cultivos leñosos o de animales. El clima está cambiando ahora mismo y la agricultura no está adaptándose a esa situación. La agricultura debe ser lo suficientemente flexible para adaptarse”, consideró el biólogo español.
Para Díaz, el cambio nos conduce a apuntar a una dieta más vegetariana y a consumir alimentos que se produzcan de forma local y cerca de nuestro lugar de residencia.
“Es necesario convencer a la gente para que compre productos que se produzcan cerca de donde viven y que estén en temporada la llamada alimentación estacional”, recomendó.
El académico resaltó que más de la mitad de la comida que se produce en el mundo se tira, lo que tiene un efecto negativo en el medio ambiente. Dijo que la clave no es producir más alimentos sino tirar mucha menos comida, un reto que se proyecta difícil porque, en la actualidad, la comida se produce en unos sitios y se consume en otros.
Consideró necesario promover un diálogo entre las personas que producen y las personas que consumen, no porque los intermediarios no sean necesarios sino para que las comunidades creen conciencia sobre su entorno y no sean los intermediarios quienes lideren el diálogo.
“Alimentarse bien es comer variado, comer cosas simples, cuánto más vegetales mejor y lo más cerca que se produce de donde uno vive. Eso ayuda a que los agricultores y ganaderos eviten caer en prácticas industrializadas”, precisó.
La conversación completa entre Andreína Barreto Jové y Mario Díaz la puedes escuchar en el podcast Huella Positiva en Spotify y en Apple Podcast.

