Durante la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP30), la administración del presidente Donald Trump no desempeñará un papel activo en las negociaciones. Un comunicado de la Casa Blanca informó que ninguno de sus altos funcionarios asistiría a la cumbre.
Con esto, Estados Unidos rompe una larga tradición y la administración Trump endurece su posición frente al cambio climático. Considera un “engaño” las iniciativas para frenar el calentamiento global.
“El presidente Trump no pondrá en peligro la seguridad económica y nacional de nuestro país para perseguir objetivos climáticos vagos que están matando a otros países”, afirmó a NPR Taylor Rogers, portavoz de la Casa Blanca.
En enero, el presidente Trump inició una política de minimización del cambio climático al retirar a Estados Unidos del Acuerdo de París de 2015, un pacto internacional en el que las naciones se comprometieron a contener el aumento de la temperatura global a un máximo de 2 °C (3,6 °F), con el objetivo ideal de no superar los 1,5 °C (2,7 °F).
Entre febrero de 2023 y enero de 2024, la Tierra registró un calentamiento promedio de 1,52 °C (2,74 °F) en comparación con el periodo entre 1859 y 1990, según informó el Servicio de Cambio Climático Copernicus de la Unión Europea. Es decir, estuvo durante un año por encima del límite establecido en el Acuerdo de París.
Desde que asumió su segundo mandato, el presidente Trump ha mantenido una narrativa negacionista de la crisis climática. Sus declaraciones más recientes sobre el tema las dio en septiembre, durante la Asamblea General de la ONU. Entre los bulos que difundió aseguró que “la huella de carbono es una falacia”, a pesar de la evidencia científica.
¿Por qué la COP30 es tan importante?
La Conferencia de las Partes, conocida como COP, reúne cada año a los países miembros de Naciones Unidas para debatir y negociar acciones frente al cambio climático. La responsabilidad de organizar este encuentro rota anualmente entre las cinco regiones definidas por la ONU.
En 2025, Brasil asumió la organización de la trigésima edición, la COP30, que tiene lugar en Belém, en el estado de Pará. Esta ciudad amazónica ofrece un escenario privilegiado para que el mundo explore respuestas y propuestas climáticas desde una de las regiones más decisivas del planeta.
El gobierno de Argentina, aliado de Trump, sí está participando
163 de los 195 países miembros de la COP confirmaron su presencia en la cumbre. Al menos 50 presidentes y jefes de Estado participaron en las primeras reuniones.
Algunos aliados de Trump tampoco asistirán a la cumbre, como su homólogo Javier Milei. En la COP29 el gobierno argentino retiró su delegación en el segundo día de la Conferencia. Pero este año envió una delegación que está presente y negociando activamente, según afirmó la periodista ambiental Laura Rocha en una nota de Infobae.
El presidente argentino también ha manifestado de forma reiterada su desacuerdo con la visión general sobre el cambio climático, llegando a describir gran parte del movimiento ecologista como un engaño o una estrategia de corte socialista.

