En los últimos años, California ha enfrentado incendios forestales devastadores debido a su clima seco y a las altas temperaturas. Para controlar estos desastres naturales, las autoridades han recurrido al uso de un polvo rosa para disipar las llamas.
Se trata de un retardante contra el fuego llamado Phos-Chek, el cual se utiliza con frecuencia en este tipo de catástrofes; sin embargo, su impacto en el medio ambiente es cada vez más cuestionado.
“Los retardantes de fuego Phos-Chek se fabrican como polvos secos o como líquidos concentrados y se diluyen con agua antes de su uso”, explicó la Agencia de Protección Ambiental (EPA, por sus siglas en inglés) a través de su página web.
¿Qué es el polvo rosa?
El polvo rosa está compuesto principalmente por fosfato de amonio, un compuesto químico que actúa al reducir la temperatura del fuego y dificulta su propagación. A menudo se utiliza como una mezcla líquida que, al ser dispersada por aviones o helicópteros, forma una capa espesa sobre la vegetación y el terreno, creando una barrera que impide la expansión del incendio.
Su color se debe a la presencia de colorantes, que facilitan la identificación de las áreas tratadas y el control de su efectividad. En California, el polvo rosa ha sido un recurso clave para frenar los incendios forestales que devastan miles de hectáreas de bosque cada año
La rapidez con la que el Phos-Chek se despliega desde las aeronaves permite a los equipos de bomberos llegar a zonas inaccesibles y cubrir grandes extensiones de terreno en poco tiempo. Este tipo de intervención es vital cuando los incendios están fuera de control y las condiciones climáticas adversas hacen que el combate directo sea peligroso.
No obstante, a pesar de su efectividad para frenar los incendios, el polvo no elimina la causa raíz del problema: las condiciones climáticas extremas y la acumulación de combustible seco en los bosques
¿Cuál es el impacto ambiental del polvo rosa?
El uso de polvo rosa ha llamado la atención de grupos ambientalistas locales, debido a que el fosfato de amonio no es un compuesto inofensivo. Su uso repetido puede contaminar los suelos y las fuentes de agua cercanas, alterando su calidad y afectando a la flora y fauna local.
De acuerdo con una investigación de Environmental Science and Technology Letters, este tipo de productos liberaron aproximadamente 380 mil kilogramos de metales tóxicos al medio ambiente en el oeste de Estados Unidos, entre 2009 y 2021.
Asimismo, el polvo rosa puede ser tóxico para la fauna local, especialmente para las especies acuáticas, debido a su alta concentración de sales y productos químicos.

