La Organización Meteorológica Mundial (OMM) en su más reciente informe sobre El Niño/La Niña advierte que La Niña reaparecerá en el último trimestre del año y modificará los patrones meteorológicos y climáticos del continente americano.
En entrevista con Huella Zero, el oceanógrafo Rodney Martínez, representante de la OMM para Norteamérica, Centroamérica y el Caribe, explicó qué son estos fenómenos, sus efectos en el continente y qué esperar en los próximos meses.
Los efectos de El Niño y La Niña varían según la región. Martínez advierte que el inicio de La Niña representa una amenaza directa para el mar Caribe, la cuenca caribeña y la costa atlántica de Estados Unidos.
¿Qué son los fenómenos La Niña y El Niño?
El Niño y La Niña son parte de un ciclo natural del planeta. Ocurren en el océano Pacífico tropical donde se registran periodos de calentamiento persistente en la zona central y cercana a la costa de Sudamérica, en la franja ecuatorial. Cuando el calentamiento se intensifica y se prolonga aparece El Niño, que altera la circulación atmosférica.
La Niña suele aparecer después de El Niño y provoca que las aguas del Pacífico central y oriental se enfríen más de lo normal. También altera la circulación atmosférica: modifica la dirección de los vientos, el transporte de humedad y calor, e influye en el clima global según su intensidad.
Los principales efectos de los fenómenos en el continente americano
- En Estados Unidos, La Niña tiende a incrementar ligeramente las temperaturas en el sur y favorecer la sequía. Además, influye en la temporada de huracanes, amplificando la intensidad de los sistemas tropicales durante el último trimestre del año.
- En Sudamérica, El Niño provoca lluvias torrenciales en Ecuador, Perú y el norte de Brasil. En el norte de Sudamérica, en Centroamérica, produce déficit de precipitaciones.
- Aunque La Niña tiene tendencia a bajar las temperaturas a nivel global, este año no se espera impacto en la media mundial. La temperatura global seguirá mostrando la señal inequívoca del cambio climático.
El clima en Texas y Florida para el último trimestre de 2025
Entre septiembre y noviembre de 2025 se prevé que el fenómeno amplifique la intensidad de la de los huracanes y de los sistemas tropicales en todo el mar Caribe, en la cuenca caribeña y en la costa Atlántica de Estados Unidos.
Durante el mismo periodo, se anticipa el aumento de las temperaturas y de la sequía en los estados del sur de los EE.UU.”En algunos estados tienen la expectativa de tener más lluvias. Sin embargo, la evolución de La Niña puede reducir esas posibilidades y mantener condiciones más secas de lo normal”, explicó el funcionario de la OMM.
Si la niña persiste hacia la primavera ─aunque no es lo más probable─ podría incrementar el riesgo de tornados en las zonas donde son comunes. Martínez señaló que este escenario debe confirmarse hacia finales de año.
¿Cómo impacta La Niña al clima y a los ecosistemas?
“El planeta sigue una ruta de calentamiento asociada a la acumulación de gases de efecto invernadero, que conocemos y que venimos midiendo en forma sistemática. Este monitoreo sugiere que vamos a finalizar el año con un importante incremento de la temperatura global”, explicó Martínez.
El representante de la OMM enfatiza que La Niña no sólo aumentará la variabilidad climática, sino los eventos climáticos extremos.
Los ecosistemas, tanto terrestres como marinos, también se ven influenciados por ambos fenómenos.
En la superficie terrestre los bosques son arrasados por incendios forestales cada vez más frecuentes y difíciles de combatir. Mientras que en el mar se producen ondas marinas de calor o pulsos de calor, que causan temperaturas muy altas en ciertas zonas del océano, alteran el ecosistema marino y lo dañan.
“Los ecosistemas marinos se ven perjudicados por esta persistencia de las olas de calor. El océano retiene el calor, pero llega un momento en que no lo puede absorber más y comienza a afectar la salud de los océanos. Son cosas que estamos viviendo a diario, los reportes están en en buena parte de las regiones del del planeta y son una señal inequívoca de cómo nuestro planeta está en un rumbo muy peligroso de calentamiento global”, finalizó Martínez.

