El 1 de marzo de 2025 la administración Trump firmó una orden ejecutiva que “designa al inglés como lengua oficial de los Estados Unidos”. Más allá del impacto simbólico en un país históricamente multicultural, la acción tiene implicaciones reales en el acceso de millones de personas de comunidades latinas a la información de agencias federales.
Esto sucede debido a que la orden ejecutiva deroga otra similar impulsada por la administración de Bill Clinton (demócrata) hace 25 años, que obligaba a quienes recibían fondos federales a proveer información accesible en idiomas como el español. Después de ese gobierno la administración de George W. Bush (republicano) mantuvo la política.
Documentos importantes, como formularios escolares, acceso a servicios de salud o licencias de conducir, estaban en múltiples idiomas. También información federal del impacto de fenómenos climáticos extremos, como incendios forestales o huracanes que afectan a comunidades latinas en estados como California y Florida.
Pero la orden ejecutiva de Trump elimina la obligación de que estas informaciones estén en español.
Para New York Immigration Coalition, una organización que representa a más de 200 grupos de derechos migrantes de ese estado y creada en 1987, consideró vergonzoso la aplicación de la orden.
“Negar a personas su derecho de interactuar con agencias del gobierno y acceder a los servicios que les corresponde en el idioma que hablan generará un daño severo”, advirtió Murad Awawdeh, presidente y CEO de la coalición, en una declaración pública.
Para Awawdeh “el daño no sólo será para la gente que busca acceso a servicios e información, sino también para toda la sociedad debido al impacto en la participación cívica”.
Sin a donde a consultar cuando el fuego vuelva
De acuerdo con datos de un estudio de la UCLA Latino Policy and Politics Institute, solo en los incendios forestales de Los Ángeles a inicio de 2025 “los latinos representaban una de cada cuatro personas afectadas directamente. Más de 74,000 latinos fueron desplazados o estuvieron en riesgo de ser desplazados por el fuego”.
El instituto aseguró que “estas estadísticas demuestran la intersección de vulnerabilidades en comunidades latinas, incluyendo mayor exposición a la polución de aire”.

El estudio también señaló que “55% de los ciudadanos latino-estadounidenses vive en estados que ya experimentan serios efectos del cambio climático”.
“Con fenómenos climáticos extremos hay mucha especulación. Es importante que nuestros mensajes sean basados en información verificada y los formatos de nuestro mundo digital. Necesitamos construir relaciones y mensajeros de confianza para contrarrestar la desinformación”, señaló Antonieta Cádiz, directora ejecutiva adjunta de Climate Power en Acción.
Esta información verificada provenía de agencias federales como el National Weather Service, que ahora no está obligado a dar esos datos en español, sino que afronta su propia crisis de censura y despidos.
“Una sociedad próspera debe asegurar que todas las comunidades tengan los recursos esenciales para su bienestar en los Estados Unidos”, concluyó New York Immigration Coalition.

