El aumento de la temperatura atmosférica está afectando la producción de café a nivel mundial y, durante meses, el precio del grano en el mercado ha mantenido una tendencia al alza, con proyecciones de continuar en esa dirección.
El clima extremo ha elevado el precio del café en un 103%. Quienes lo consumen han tenido que pagar más por disfrutarlo, sin sospechar que en los próximos meses el costo podría aumentar más. El calentamiento global y sus consecuencias en la agricultura todavía no tienen una solución clara.
Para cultivar café se requiere condiciones específicas que deben seguirse casi al pie de la letra. El suelo debe ser rico en nutrientes y con alto contenido orgánico. Además, la planta de café no tolera las heladas y necesita temperaturas anuales que oscilen entre 62,6 °F y 73,4 °F. Aunque requiere agua, su riego no debe ser excesivo.
Con estos requisitos, es fácil entender por qué el cambio climático ha puesto en riesgo su producción a nivel mundial. El aumento de la temperatura, las lluvias irregulares, las sequías y los deslizamientos de tierra han afectado plantaciones en distintas regiones del planeta.
Christian Aid, una organización benéfica dedicada al desarrollo sostenible, advierte que las condiciones óptimas para cultivar café podrían reducirse hasta en un 54,5%.

Por otro lado, investigadores del University College London (UCL) concluyeron que producir un solo kilo de café genera emisiones equivalentes a 15,33 kg de dióxido de carbono.
El Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) anticipa que el aumento de la temperatura y la escasez de lluvias en las zonas cafeteras provocará que, para 2050, se reduzca la superficie apta para el cultivo de café.
El café no es solo una bebida popular en todo el mundo, sino también el sustento de millones de agricultores que dependen de su producción. Sin embargo, el impacto del cambio climático está poniendo en riesgo su cultivo.
Ante este panorama, es fundamental tomar medidas para proteger la producción y garantizar la sustentabilidad del café. Algunas acciones clave incluyen impulsar prácticas agrícolas sostenibles, desarrollar variedades de café resistentes al clima, promover el comercio justo y el apoyo a los productores, y reducir la huella de carbono de la industria.
Contenido especial de Huella Zero, publicado inicialmente en Planeta Venus.
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