La tormenta tropical Arthur, la primera de la temporada en el océano Atlántico, se dirige hacia el Noroeste de Estados Unidos y, según el Centro Nacional de Huracanes (NHC, por sus siglas en inglés), afectará las costas de Texas y Luisiana.
Por ello, se esperan inundaciones en partes del sureste del país, con alertas por tormenta emitidas desde Sargent, Texas, hasta Morgan City, Luisiana. Los vientos sostenidos alcanzan los 64 km/h y la tormenta se desplaza hacia el noreste a 14 km/h.
“El movimiento general debería continuar durante toda la noche (del miércoles). Según el pronóstico, el centro de Arthur debería moverse más hacia el interior”, señaló el comunicado.
El NHC prevé que la tormenta se debilite a medida que el centro de baja presión se desplace tierra adentro.
Se espera que la tormenta tropical produzca precipitaciones de entre cinco y diez pulgadas, con acumulados aislados de hasta 20 pulgadas, desde la madrugada del viernes en la costa central y superior de Texas hacia el este-noreste, abarcando las partes sur y central de Luisiana, Mississippi y Alabama, así como las zonas occidentales de Georgia y el Panhandle de Florida. Estas lluvias podrían generar inundaciones repentinas.
La tormenta tropical Arthur podría generar marejada ciclónica
La tormenta tropical Arthur también podría generar marejada ciclónica. El centro de huracanes advierte que una peligrosa combinación de marejada ciclónica y marea alta provocará inundaciones en áreas costeras que normalmente no se ven afectadas.
El agua podría alcanzar niveles significativos sobre el suelo en las zonas mencionadas si la marejada máxima coincide con la marea alta.
“Las aguas más profundas se producirán a lo largo de la costa inmediata, cerca y hacia el Este del punto de llegada a tierra, donde la marejada vendrá acompañada de olas grandes y peligrosas”, precisa el organismo.
Sin embargo, el NHC advierte que el impacto de la marejada ciclónica podría variar dependiendo de la trayectoria y la distancia de la tormenta al acercarse a las costas.
Panorama en el Golfo de México
Una señal de la alta humedad en la atmósfera sobre la costa de Texas y de las tormentas torrenciales asociadas es la cantidad de agua precipitable —la humedad contenida en una columna imaginaria de aire sobre Corpus Christi, Texas—, que alcanzó los 6,97 centímetros (2,74 pulgadas) el lunes por la noche, según mediciones de un globo meteorológico.
Este valor representa la novena cifra más alta registrada entre más de 50.000 sondeos efectuados en Corpus Christi durante los últimos 73 años, y constituye la medición más elevada documentada allí fuera del período estival principal, que abarca desde finales de junio hasta finales de septiembre.
Las aguas superficiales del oeste del Golfo de México no presentan temperaturas especialmente altas para mediados de junio, pues se encuentran cerca del promedio habitual para esta época del año. No obstante, esta perturbación atmosférica está captando una masa de humedad extraordinariamente rica que fluye hacia el norte desde Centroamérica y el Pacífico Norte tropical oriental.
En esta última región, las temperaturas superficiales del mar están alcanzando máximos históricos para la temporada, como resultado de una ola de calor marina que se ha prolongado durante varios meses frente a la costa del Pacífico mexicano, combinada con el calentamiento ecuatorial provocado por la llegada de El Niño.

