La Organización de Naciones Unidas (ONU) busca que sus países miembros sumen voluntades para que se ratifique el Tratado de Altamar, formalmente conocido como el Acuerdo en el marco de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar relativo a la conservación y el uso sostenible de la diversidad biológica marina de las zonas situadas fuera de la jurisdicción nacional (BBNJ), en el marco de la Tercera Cumbre sobre los Oceános que se realiza en Niza, Francia, durante esta semana.
Este documento, abierto para la firma de los estados miembros desde septiembre de 2023, pretende proteger la biodiversidad marina en aguas internacionales. Y aunque han firmado 88 países: para entrar en vigor debe ser ratificado por al menos 60, pero hasta ahora sólo lo han hecho tres.
El nuevo Tratado de Altamar de la ONU contiene 75 artículos cuyo objetivo es proteger y garantizar el uso responsable del medio marino, mantener la integridad de los ecosistemas oceánicos y conservar el valor inherente de su diversidad biológica. Y busca proteger dos tercios del agua de los océanos que cubren el planeta.
Una de las razones que aluden las naciones para no ratificar la firma es la dificultad que han tenido para designar lugares de conservación dentro de sus propias zonas económicas exclusivas. Sin embargo, los activistas esperan que el nuevo tratado internacional cambie esta situación y permita la protección de los océanos más allá de las fronteras.
Chile, Palaos y las Seychelles son los tres únicos países que han ratificado el tratado hasta la fecha: Chile lo hizo el 20 de febrero de 2024, Palaos el 22 de enero de 2024 y las Seychelles el 13 de marzo de 2024, respectivamente.
Tratado de Altamar de la ONU: ¿Cuáles son sus objetivos principales?
- Protección y Conservación de la Biodiversidad Marina
El objetivo principal del tratado es proteger la biodiversidad marina en áreas fuera de la jurisdicción nacional (conocidas como Altamar o alta mar), que cubren casi dos tercios del océano mundial. Busca establecer herramientas para la conservación y el uso sostenible de estos ecosistemas marinos.
- Creación de Áreas Marinas Protegidas (AMP)
Una de las disposiciones clave es la posibilidad de establecer áreas marinas protegidas en alta mar. Estas AMPs permitirán la protección de ecosistemas vulnerables y especies en peligro, restringiendo o prohibiendo ciertas actividades humanas.
- Evaluaciones de Impacto Ambiental (EIA)
El tratado requiere la realización de evaluaciones de impacto ambiental para actividades propuestas en alta mar que puedan tener un efecto significativo en el medio ambiente marino. Esto busca asegurar que las decisiones se tomen con pleno conocimiento de sus posibles repercusiones ecológicas.
- Reparto de Beneficios de los Recursos Genéticos Marinos (RGM)
Aborda la cuestión de cómo se compartirán los beneficios derivados del uso de los recursos genéticos marinos (RGM) de alta mar. Esto incluye la investigación científica y el desarrollo de productos comerciales, buscando asegurar un acceso justo y equitativo.
- Creación de Capacidades y Transferencia de Tecnología Marina
El tratado también enfatiza la importancia de la creación de capacidades y la transferencia de tecnología marina a los países en desarrollo, para que puedan participar plenamente en la conservación y el uso sostenible de la biodiversidad marina.
- Marco Jurídico Vinculante
Es el primer tratado internacional jurídicamente vinculante dedicado específicamente a la conservación y el uso sostenible de la biodiversidad marina en áreas fuera de la jurisdicción nacional. Complementa la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (CONVEMAR).
- Importancia para la Salud de los Océanos y el Clima:
La implementación de este tratado es crucial para la salud a largo plazo de los océanos, que desempeñan un papel vital en la regulación del clima global y en la provisión de alimentos y recursos.

