Esta semana celebramos a la Madre Tierra, el ser vivo que nos sostiene y nutre; no hay otro planeta como este en nuestro sistema solar ni en otro cercano. Está llena de riqueza, diversidad, abundancia y belleza. En constante movimiento, es un maravilloso ejemplo de impermanencia y adaptación.
En su proceso evolutivo, la vida en este planeta ha mostrado una increíble capacidad de invención. Después de cada una de las cinco extinciones masivas—donde hasta el 99% de la vida desapareció—nuevas formas renacieron, aumentando en complejidad y lo más interesante, en velocidad. En los últimos 600 millones de años pasamos de trilobites a Homo sapiens.
Nuestra especie ha vivido aquí los últimos 5 segundos de esta historia. Y tristemente los científicos nos dicen que estamos causando una sexta extinción masiva.
Es una realidad muy compleja. Y aquí está lo que me sostiene: soy hija de la Tierra, y me he reinventado una y otra vez. Llevo en mi cuerpo la capacidad de adaptación de la vida misma. Soy latina de primera generación, construcción híbrida de dos mundos, y dos historias. Y tengo capacidad de actuar frente a esta realidad.
Leo los reportes que hablan sobre la crisis climática y me he preguntado cómo contribuir cuando mi aporte se puede sentir minúsculo frente a una escala abismal. Y cómo lo hago siendo quien soy realmente—honrando mi identidad bicultural, mis raíces, las comunidades diversas a las que pertenezco?
La Tierra que celebramos esta semana no es abstracta. Es la Tierra de mis linajes ancestrales, donde mi padre y mi madre, y los muchos antes que él y ella, plantaron raíces. Y también es la Tierra que mi hija y mi hijo van a heredar. Y que van a heredar? No sé qué futuro les espera, pero sé que voy a hacer todo lo que pueda para dejarles un camino más estable.
Así que cuando Sachamama preguntó cómo se ve la acción climática diseñada para comunidades Latinas, la respuesta fue Kawsay. Parte del rico legado cultural de nuestros linajes. “Energía viva” en quechua— es la capacidad de adaptación que la Tierra ha demostrado durante eones, que corre en mi sangre, y que está presente en cada líder de nuestra comunidad.
Kawsay sostiene voces Latinas con acompañamiento, herramientas y un camino claro hacia la acción climática. Es una comunidad de donantes mensuales que apoya a líderes Latinos en sus territorios, haciendo visible su trabajo, y dándoles recursos para actuar. Para que su liderazgo no dependa de momentos aislados, sino de apoyo consistente.
Esta es una forma de apoyarnos como comunidad.
La Tierra se reinventa constantemente. También nosotras y nosotros. Kawsay nos da una opción de contribuir frente a la crisis climática, desde quiénes somos realmente: enraizados, creativos, sostenibles, conectados.
Claudia Zegarra es arquitecta, antropóloga y terapeuta transpersonal. Actualmente se desempeña como Coordinadora de la Comunidad de Donantes de Sachamama.

