Los niños expuestos al calor extremo y a otros desastres relacionados con el cambio climático podrían perder hasta un año y medio de escolarización en países de ingresos medios y bajos, según un informe divulgado por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).
Datos recopilados por el equipo de Monitoreo Global de la Educación (GEM) de la UNESCO, el proyecto MECCE y la Universidad de Saskatchewan (Canadá), demostraron la existencia de factores de estrés vinculados al clima que afectan el acceso a la educación.
De forma indirecta, fenómenos como olas de calor, incendios forestales, tormentas, inundaciones, sequías, enfermedades y el aumento del nivel del mar provocan cierres frecuentes de escuelas, interrumpen el aprendizaje y elevan las tasas de deserción escolar.
Un análisis detallado reveló que, durante los últimos 20 años, en al menos el 75% de los eventos climáticos extremos, numerosas escuelas permanecieron cerradas, lo que afectó en promedio a más de cinco millones de personas por evento, especialmente a niños de comunidades vulnerables.
El informe también indica que la exposición a altas temperaturas —especialmente durante la etapa prenatal y la primera infancia— puede ocasionar que los niños tengan menos años de escolaridad en comparación con quienes crecen en climas más templados.
En Estados Unidos, se constató que el aumento de calor en aulas sin aire acondicionado afectó el rendimiento académico, especialmente en escuelas con infraestructura deficiente donde asisten estudiantes afroamericanos e hispanos. Estos alumnos obtuvieron peores resultados en comparación con quienes estudiaban en ambientes climatizados.
El informe concluye que, en contextos frágiles, la educación infantil enfrenta mayores riesgos por la combinación de desastres ambientales y problemas socioeconómicos estructurales.
Por ello, se exhorta a los gobiernos a tomar medidas urgentes para construir sistemas educativos resilientes al clima, capaces de proteger a los estudiantes frente al calor extremo y otros eventos derivados del cambio climático.

