La lista de palabras limitadas o prohibidas en sitios web y documentos oficiales del gobierno de los Estados Unidos sigue creciendo. El Departamento de Energía añadió los términos cambio climático, verde y descarbonización a su lista de “palabras que deben evitarse” en la Oficina de Eficiencia Energética y Energías Renovables, según reportó inicialmente el medio POLITICO.
“Asegúrense de que todos los miembros de su equipo sean conscientes de que esta es la última lista de palabras que deben evitarse, y sigan siendo conscientes de evitar cualquier terminología que no se ajuste a las perspectivas y prioridades de la Administración”, decía la orden de la directora interina de Asuntos Externos, Rachel Overbey.
Los términos están prohibidos tanto en las comunicaciones públicas como en las internas y abarcan documentos como solicitudes de financiación federal, informes y sesiones informativas.
También se prohibió a los funcionarios utilizar el término “emisiones” para evitar la connotación negativa que implica. Otros términos vetados son “transición energética”, “sostenibilidad/sostenible”, “energía limpia o sucia”, “huella de carbono/CO2” y “deducciones fiscales/créditos fiscales/subvenciones”.
Un vocero del Departamento de Energía negó la existencia de la prohibición. Sin embargo, ya se han presentado pruebas de que la administración republicana ha ordenado la eliminar o limitar el uso de ciertas expresiones.
Las palabras prohibidas de la administración Trump

No es inusual que las administraciones ajusten su lenguaje institucional para alinearlo con las políticas del presidente en turno. Pero en este caso las prohibiciones han venido acompañadas de recortes de fondos y programas destinados a enfrentar la crisis climática.
El anuncio del Departamento de Energía se produjo días después de que el propio presidente Trump negara el cambio climático y calificara la energía verde como una estafa, entre otras afirmaciones en la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas
Cada vez más palabras son eliminadas de los sitios web y documentos del gobierno y señaladas para su revisión por parte de las agencias federales, en un intento de la administración Trump por eliminar las referencias no solo a la diversidad, la equidad y la inclusión, sino también al cambio climático, las vacunas y otros temas científicos y sociales.
“Ahora vivimos en un país en el que el Gobierno decidió eliminar y prohibir el uso de una amplia gama de términos cotidianos en las agencias gubernamentales, los sitios web e incluso las propuestas de investigación científica. Estas prohibiciones lingüísticas son escalofriantes y obstaculizan los esfuerzos por investigar problemas del mundo real y hacer avanzar el conocimiento humano”, afirmó Jonathan Friedman, director general de Sy Syms de Programas de Libre Expresión en EE. UU.
PEN America denuncia censura y autocensura
La organización PEN America, filial de PEN Internacional, recopiló una lista de más de 250 palabras prohibidas. Ahora el número de términos aumentó a más de 350.
PEN America advierte que la aplicación de estas órdenes se está llevando a cabo sin tener en cuenta las consecuencias y aseguró que tienen una nefasta intención. Aunque considera algunas de las directrices como “trágicamente cómicas”.
La organización de escritores alertó que los “tentáculos de estas políticas” se extienden más allá de los sitios web y de las comunicaciones oficiales. PEN America denunció que incluso hay científicos e investigadores que se autocensuran para poder acceder a subvenciones o no perder las que tienen por usar un término no aprobado por el gobierno federal.
“Esa es exactamente la respuesta que espera el gobierno, y limitará enormemente la investigación y otros trabajos financiados por el gobierno federal, las universidades y otras instituciones en nombre de los ciudadanos”, añadió la organización.
Para la asociación de escritores, estas acciones representan un intento de la administración de Donald Trump por controlar el pensamiento y el discurso público de los estadounidenses, lo que pone en riesgo la libertad de expresión.
“No hay nada ‘libre’ en prohibir palabras o ideas”, señalan en el documento en el que se adjunta la lista.

