Estados Unidos podría enfrentar una temporada de huracanes en el Atlántico similar a la registrada el año pasado, según un pronóstico publicado por AccuWeather, compañía dedicada a brindar servicios de previsión meteorológica.
Bajo esta perspectiva, los expertos contemplan para esta temporada el surgimiento de entre tres y seis tormentas significativas que podrían afectar directamente a Estados Unidos.
Durante las últimas tres décadas, entre junio y noviembre —periodo en que se desarrolla la temporada de huracanes en el Atlántico— el promedio de tormentas que tocaron tierra fue de alrededor de cuatro. Sin embargo, debido al cambio climático, se prevé que dicha cantidad aumente.
Alex DaSilva, experto en huracanes de AccuWeather, advierte que podría ser otro año complejo para algunos estados de la Unión Americana, pues se esperan entre 13 y 18 tormentas con nombre, incluyendo entre siete y 10 huracanes, de los cuales entre tres y cinco podrían ser de categoría tres o mayor.
“Se pronostica que las temperaturas del agua en la superficie y a cientos de pies de profundidad estarán muy por encima del promedio histórico durante esta temporada de huracanes, lo cual propiciará que las tormentas aumenten su intensidad de forma exponencial”, señaló en un comunicado.
El año pasado, cinco huracanes (Helene, Milton, Beryl, Debby y Francine) y una tormenta subtropical sin nombre impactaron directamente en Estados Unidos y provocaron daños históricos.
Basado en el análisis de temporadas anteriores, en la temperatura de las corrientes oceánicas y en datos atmosféricos, la estimación de AccuWeather es que Texas, Luisiana, la Costa Occidental de Florida, Carolina del Norte y el Atlántico de Canadá, podrían verse afectados por tormentas o huracanes.
“Al igual que el año pasado, las partes norte y este de la Costa del Golfo y las Carolinas corren un riesgo mayor que el promedio de sufrir impactos directos esta temporada”, añadió DaSilva.
Otro punto a considerar es que este año, debido al cambio climático, podría adelantarse el inicio de la temporada un mes pues, en el Golfo de México y el Caribe, existe abundancia de agua cálida para alimentar tormentas.

La preocupación de los meteorólogos radica en la posibilidad de que surjan huracanes capaces de intensificarse rápidamente debido a la energía ciclónica acumulada (ECA)
El pico de la temporada de huracanes generalmente se presenta el 10 de septiembre, por lo que es más probable que las tormentas y los huracanes toquen tierra por esa fecha.
Para Jonathan Porter, meteorólogo jefe de AccuWeather, la proyección del aumento de tormentas debe ser un signo de alerta tanto para los ciudadanos como para las autoridades.

