El cambio climático no es un problema futuro, sino una crisis inmediata de salud pública y justicia social que impacta desproporcionadamente a las comunidades latinas. Yoca Arditi Rocha, directora ejecutiva de The Cleo Institute, y participante de la New York Climate Week considera necesario que se entienda que la protección del medioambiente es la búsqueda del bienestar familiar.
Arditi Rocha enfatizó que el calentamiento global no sólo afecta la salud de las personas, también impacta negativamente en su estabilidad económica.
La directora de The Cleo Institute propone reformular el cambio climático como una amenaza directa a la salud personal y comunitaria, como una estrategia crucial para movilizar a una audiencia que podría percibir el problema como lejano o puramente ambiental.
Arditi Rocha enfatizó que las comunidades latinas son desproporcionadamente vulnerables debido a su alta representación en sectores laborales que se desarrollan a la intemperie, como la construcción y la agricultura.
“Los latinos nos tenemos que informar más. Tenemos que ser más curiosos y entender cómo nos está afectando este tema en la salud y en el bolsillo. Tenemos que ser más partícipes y usar el poder de nuestra voz y nuestro voto para elegir a los actores que pueden ayudarnos a hacer la transición energética que necesitamos y que se haga más rápido”, sostuvo Arditi Rocha en una entrevista con Huella Zero.
Explicó además que la organización ofrece programas educativos y de preparación para enfrentar amenazas climáticas específicas como huracanes, inundaciones y olas de calor extremas en múltiples idiomas. También busca eliminar barreras de acceso a la información y dota a las comunidades de las herramientas necesarias para construir resiliencia.
El gobierno subsidia a empresas que contaminan el aire y el agua
La activista advirtió que la lucha contra el cambio climático tiene un gran adversario: la desinformación estratégica.
Arditi Rocha señaló que la industria de los combustibles fósiles ha promovido durante años la narrativa de que “la transición de energía limpia es muy cara y que tenemos que seguir atados a estos combustibles que siguen contaminando nuestra atmósfera para poder prosperar económicamente”.
Aseguró que los gobiernos subsidian a la industria de combustibles fósiles con alrededor de 1.5 trillones de dólares al año que provienen de fondos públicos, pese a que las empresas de combustibles fósiles ya generan importantes ganancias.
“Estamos subsidiando para que ellos tengan ganancias y mientras tanto estamos contaminando nuestro aire y nuestra agua”.
Arditi Rocha recordó que la salud, justicia ambiental y resiliencia no son elementos separados, sino componentes indivisibles y que se deben fortalecer a través de la información y la acción cívica para impulsar un cambio sistémico hacia una transición energética justa.

