Legisladores estatales impulsan una iniciativa destinada a reforzar la protección de especies marinas vulnerables mediante la prohibición de su captura, transporte y exportación desde aguas del estado con fines comerciales o de exhibición.
La propuesta, conocida como Marine and Aquatic Native Threatened Animal (MANTA) Protection Act o Ley de Protección MANTA, fue introducida en diciembre de 2025 y se encuentra actualmente en revisión en la legislatura estatal.
El proyecto establece la prohibición expresa de “tomar, poseer, transportar o exportar especies acuáticas en peligro, amenazadas o vulnerables” desde aguas estatales, con especial énfasis en mantarrayas gigantes y otras especies protegidas por normativas federales.
Además, ordena a la Florida Fish and Wildlife Conservation Commission (FWC) abstenerse de emitir licencias o permisos que autoricen este tipo de actividades a partir del 1 de julio de 2026, fecha prevista para la entrada en vigencia de la ley, de ser aprobada.
¿Cómo surgió la MANTA Protection Act?
La propuesta surge en un contexto de creciente escrutinio público sobre el manejo de la vida marina en Florida, uno de los estados con mayor biodiversidad costera de Estados Unidos. En 2025, la captura legal de una mantarraya gigante, clasificada como especie en peligro de extinción, para su traslado a un acuario internacional generó un amplio debate sobre los vacíos regulatorios existentes.
El permiso fue otorgado por la FWC bajo el régimen de licencias especiales, lo que evidenció la necesidad de revisar los criterios aplicables a especies altamente vulnerables. Ante las críticas, la organización anunció la suspensión temporal de la emisión de nuevas licencias para la captura de tiburones y rayas protegidas, así como el inicio de un proceso de revisión normativa previsto para 2026.
No obstante, los patrocinadores del proyecto legislativo consideran que estas medidas administrativas resultan insuficientes sin un marco legal más sólido y permanente que limite de forma clara la captura con fines lucrativos o de exhibición.
El texto del proyecto cuenta con apoyo bipartidista y subraya que su objetivo no es obstaculizar la investigación científica legítima, sino impedir que actividades comerciales se amparen en permisos concebidos originalmente para fines de conservación o estudio.
La iniciativa también contempla sanciones administrativas y penales para quienes incumplan las disposiciones, aunque su aplicación quedará sujeta a reglamentaciones posteriores.
Desde el ámbito institucional, la propuesta ha sido valorada como un paso alineado con los compromisos federales de protección de especies en peligro, en particular aquellas incluidas en la Endangered Species Act. Legisladores a favor del proyecto de ley sostienen que Florida tiene la responsabilidad de adoptar estándares más estrictos dada la presión que enfrentan sus ecosistemas marinos.
El camino a seguir en Florida
Con la sesión legislativa en desarrollo, la Ley de Protección MANTA deberá superar el análisis de diversos comités antes de ser sometida a votación. De aprobarse, marcaría un cambio significativo en la política ambiental del estado y establecería un precedente en la regulación de la captura de fauna marina vulnerable en Estados Unidos.
Ileana García, senadora republicana de Florida, y Lindsay Cross, miembro de la Cámara de Representantes estatal, coincidieron en que este proyecto de ley podría significar un cambio positivo para el estado.
“Este proyecto de ley cerrará esta laguna y garantizará que estos animales salvajes, algunos al borde de la extinción, vivan sus vidas en sus hábitats naturales, no en una pecera al otro lado del mundo”, dijo Cross en una entrevista para Tampa Bay Times.
Por su parte, Rodney Barreto, presidente de la Comisión de Conservación de Pesca y Vida Silvestre de Florida, respondió a los legisladores que la agencia que preside tiene la intención de comenzar un proceso de elaboración de normas a principios de 2026.

